LOS CAFÉS DE VIENA , PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD.

 

El título de esta entrada se lo debo a un texto de EL PAIS. Y la fuente  Rumbo.es me  ofrece este  otro:  La llegada del café a Viena. Y su texto es éste:

“La pasión de los vieneses por el café puede deberse a un armenio llamado Jerzy Francisze Kulczycki   que comerciaba con productos orientales. En 1683 se hallaba en la ciudad cuando los turcos la sitiaron, pero gracias a su dominio de la lengua de los invasores y disfrazado de turco pudo salir de Viena y avisar al rey de Polonia para  que la liberase como así ocurrió.  Entonces, los vieneses hambrientos se hicieron con depósito de víveres de los primeros y en unos sacos que creían    que contenían pienso para camellos, encontraron café .El armenio no se quedó sin premio por su valiente acción y se le concedió permiso para instalar un café Hofzur  Blauen en las proximidades de la Catedral de San Esteban, un negocio que le hizo rico y famoso. Sin embargo, siglos después , en 1980, el historiador Karl Teply  afirmó que  la historia que contaba que Kulczycki había sido el primer propietario del primer café de Viena fue una invención del escolapio Gottfried Uhlich en 1783. No obstante , un descendiente del armenio,  Kulczycki no daba validez a la teoría de Teply, al que consideraba un fraude.  Teniendo en cuenta estos datos , Teply argumentaba  que el primer café abierto en Viena fue el del armenio en 1685 , al que se le premió por sus servicios como mensajero, y que estaba instalado en lo que hoy es Roterturmstrasse. Lo cierto  es que a los vieneses les encantó esta bebida y pronto se multiplicaron los cafés que adornaron sus ofertas con sus dulces. Se estima que Viena alberga más de 500 cafés y más de 250 pastelerías.

               

La época de oro de los cafés en Portugal fue el período entre mediados del siglo XIX y XX. El café es uno de los rasgos característicos de un país.

El viajero experimentado y agudo puede llegar a cualquier lugar, ir al café, mirarlo, examinarlo, estudiarlo, y sabe todo sobre el país en el que se encuentra, su gobierno, sus leyes, sus costumbres, su religión. Escribió Almeida Garret en 1846 en Viajes en mi Patria. En aquella época, la cafetería fue acogida por la burguesía urbana como un lugar de convivencia social algo que se iba a confirmar en las siguientes décadas con la apertura de establecimientos cada vez más grandes y sofisticados en cuanto a decoración y servicio. Un buen ejemplo se encuentra en la elegante A Brasileira de Braga, inagurada en 1907 e incluida en esta serie, en la que la vida social, política, cultural y empresarial encontró un escenario privilegiado, como en otras ciudades nacionales. 

CAFE A BRASILEIRA

La tradicional cultura de los cafés de Viena, a los que acude la intelectualidad austriaca internacional ,personalidades de la música y la política y últimamente también del celuloide, han sido incluidos “como práctica social”  en la lista Nacional del Patrimonio Cultural Intangible de la Organización de la ONU  para la Educación la Ciencia y la Cultura (UNESCO). Pese a que los primeros cafés se abrieron en el Imperio Otomano , fue en la Viena de finales del XIX cuando vivieron su época dorada. Muchos intelectuales vivían prácticamente  en esos  locales entraban ya por la mañana llevando del brazo el atuendo que se iban a poner por la noche y se cambiaban en un reservado cuando llegaba la hora del local, como había el escritor y poeta Peter Altenberg  (1859-1919).

CAFE CENTRAL, VIENA

 

CAFE LANDTANN, VIENA

 

El café Landtna por ejemplo, estrechamente ligado al padre del psicoanálisis , el austriaco Sigmund Freud, del que era cliente habitual. Nada extraño si se tiene en cuenta que no está lejos de la que era su vivienda y su consulta en la Bergasse , mientras que el Central, en el palacio Ferstel, era el favorito de su compatriota Alterberg y del revolucionario ruso judío Leon Trostky durante su exilio antes del comienzo de la I Guerra Mundial.

SIGMUND FREUD

Alterberg , “el poeta sin casa”,como le denominaba el escritor Claudio Magris en su libro El Danubio, vivía física y , literalmente en el Central por ello desde hace décadas una figura que le representa ,realizada en papel maché está sentada frente a la puerta como si estuviera atenta a la entrada y salida de clientes. Es tan realista, que hay personas, especialmente turistas, que al encontrárselo nada más  entrar y verle mirando  fijamente, cree que es una persona, quizá perteneciente al local, y le saluda o se despide de él al pasar por su lado sin advertir  que es una escultura.

En cuanto a la lectura, todos ofrecen además la posibilidad de leer  diferentes diarios nacionales, regionales y extranjeros sujetos a un marco de madera, pues o cuelgan de un perchero de los llamados vieneses o están sobre un mostrador e igualmente lo portan para mantener el orden las hojas  y, en lo posible, el buen estado del periódico, que ese día pasará por las manos de numerosos clientes. Los cafés  vieneses fueron siempre centro de reunión social .En ellos, “se sienta la gente que quiere estar sola, pero que necesita compañía” , decía el escritor austriaco Alfred Polgar,  uno de los favoritos de su colega checo de la minoría alemana Franz KafKa.

FRANZ KAFKA

Su época dorada fue el final del siglo XIX, la de 1900, en la que convergieron los cambios propios del ocaso de una época con una monarquía en decadencia ante otra que surgía y en la que florecían las artes y el pensamiento, la creatividad, que inspiró a numerosos escritores, como Arthur Schnitzler que disecciona  el alma humana y a quien Freud llamó su alter ego literario.

ARTHUR SCHNITZLER

 

 

 

 

.

 

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .