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SELLOS DE MI ALBUM

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LA ARQUITECTURA.

 

La arquitectura es el arte de proyectar y construir los edificios. Es una ciencia que se remonta a la prehistoria. En Tanzania se ha descubierto una construcción circular de piedra, pensada y realizada hará unos 2.000.000 de años.

Al arquitecto no se le conoce con este término hasta 1495, a partir del Renacimiento y como consecuencia de las guerras de Italia. Este nombre se aplicó a los profesionales que durante la Edad Media dirigían el conjunto de los trabajos de albañilería y que eran conocidos con el bonito nombre de maestro de obra o maestro albañil.

Hasta el siglo XVIII no se estableció la diferencia entre arquitecto, que es quien concibe el proyecto y el contratista que quien lo realiza.

Uniendo técnica y estética según la función del edificio, el arquitecto no solo ha construido la pirámide, el templo y la catedral, sino también la villa romana, el castillo, el palacio, el hospital o las estaciones, terminales aéreas.

Grandes arquitectos fueron Rosselino, Bramante, Maderno y Miguel Ángel, que construyeron San Pedro de Roma, (entre 1450 y 1629) Le Roy Le Vau, Mansart y Orbay, autores de Versalles (construido entre 1661 y 1682).

Nouguier, Koechin y Eiffel, autor de la torre Eiffel (1887-1889) algunas veces, los arquitectos se han convertido en urbanistas, en lugar de proyectar un edificio en particular, proyectan una ciudad entera.

Demócrates trazó los planos de Alejandría. La arquitectura en España, Gaudí es el padre del modernismo y Sert, uno de los mayores vanguardistas  (“Fundación Miró”) .

En Hispanoamérica, sobresalen en Venezuela, el funcionalista Vegas Pacheco, y en México, el organicista C. Lazo, autor del proyecto de la ciudad universitaria.

LA ESCULTURA

 

Las esculturas más antiguas encontradas, posteriormente llamadas Venus, son de la prehistoria y tienen una antigüedad de más de treinta milenios y se trata de pequeñas esculturas femeninas, talladas en piedra. Asimismo, se han encontrado elegantes esculturas en marfil, creadas hará unos 15000 que principalmente representan animales.

El primer gran desarrollo de la escultura se produjo unos 4000 años antes de nuestra era. En Egipto, este arte se encontraba en pleno auge durante el Antiguo Imperio, hacia el año 2500 a. de J.C. y de él se conservan monumentos, bajorrelieves y esculturas gigantes. En esa época, los chinos realizaban magnificas esculturas en bronce, piedra o madera.

Grecia introdujo el arte de la escritura en Europa y de los griegos no se sabe si admirar mas el arte puramente estatuario o decoración esculpida en los monumentos. El Auriga de Delfos, escultura de bronce, data de unos cinco siglos antes de nuestra era.

La Acrópolis reúne las más bellas esculturas de la época de Pericles, realizadas por Fidias, Praxiteles y  Policleto. Roma heredera de Grecia, concedió gran importancia a la escultura.

En Europa, donde la escultura no renació hasta la Edad Media, este arte se acomodó a las exigencias de los estilos románico y gótico. Algunas catedrales góticas son verdaderas joyas de piedra cuyos pórticos esculpidos y cuyas agujas caladas son himnos de piedra elevados  hacia el cielo, a la gloria de Dios y los santos.

En Italia, con el Renacimiento, la escultura conoció un auge extraordinario y ello contribuyó el gran talento de algunos artistas como Miguel Ángel.

LA IMPRENTA

 

Ya en la antigüedad, los sellos permitieron imprimir sobre arcilla o cera. Los chinos reproducían sobre papel los textos y dibujos grabados en planchas de madera entintadas, en el siglo XI incluso sabían cincelar caracteres móviles para componer los textos.

La invención de la imprenta se atribuye al alemán Gutenberg, el cual vivió en el siglo XV. En realidad, utilizo por primera vez en Europa, caracteres cambiantes en metal moldeado y construyó para imprimir los textos compuestos de ese modo, una prensa de brazo inspirada en la prensa de los viticultores.

Algunos años antes que él, en 1423, el holandés Laurent Coster, sacristán de Harlem y propietario de una imprenta, ya había publicado libros confeccionados con caracteres cambiantes e inventados por él. Pero estos caracteres de madera, se deterioraban rápidamente, se cree que Coster tenía trabajando en su imprenta a Jean Genfleisch (más conocido con el nombre de  Gutenberg) y que fue este quien pensó en construir loas caracteres de metal. Fabricados en ese primer momento, con colada de plomo en moldes de arena. Su asociado Schoffer. Construyó unos moldes para los tipos que podían servir indefinidamente. Hacia 1450, Gutenberg compuso con esos caracteres, en la ciudad de Maguncia, la primera Biblia impresa.

En Francia, el primer libro ilustrado se imprimió en 1478, en las prensas de Martin Husz. En Inglaterra, la primera imprenta, instalada en Oxford, data de 1479.

En América se imprimió por primera vez en México a principios del siglo XVI entre grandes maestros impresores podemos citar al holandés Elzevir, a los franceses Plantin, Estienne y Didot, y el veneciano Aldo Manucio.

MÉXICO

 

En el mes de julio de 1917 se realizó el primer vuelo oficial para el transporte de correspondencia que partió de la ciudad de Pachuca capital del estado de Hidalgo hacia la ciudad de México. Se realizó a bordo de un avión biplano piloteado por el Teniente Horacio Ruíz Gaviño, cubriendo una distancia de 110 km en menos de una hora, se transporto una valija postal que contenía 534 cartas, 67 tarjetas y correspondencia de segunda clase; el porte para este servicio se fijo en 10 centavos y se pago con timbres para servicio terrestre. Lamentablemente no se emitieron timbres para conmemorar tan importante suceso, es por eso que hoy lo mencionamos para conocimiento de nuestros lectores.

El primer timbre en el que encontramos mención del estado de Hidalgo es uno de 1936, llamado “Puente de Tasquillo, sobre el Río Tula”, correspondiente a la emisión de correo aéreo “Carretera Internacional de Nuevo Laredo. México-EUA” y son timbres conmemorativos por la inauguración de esta obra. Podemos observar en este timbre la estructura metálica del puente que se construyo en este municipio hidalguense para cruzar el rio Tula y que forma parte de esta importante carretera.

El siguiente timbre aparece en el año de 1950, dentro de la serie permanente “Arquitectura y Arqueología” la de mayor duración en la historia del correo en México, ya que se emitió hasta el año de 1976. En ella encontramos un timbre con un valor facial de $ 1.00, llamado “Convento de Actopan y cabeza de Atlante, Tula, Estado de Hidalgo”, grabado, con perforación 14, impreso en hojas de 120 timbres con puente intermedio. Como se menciona en él aparece un fragmento del convento de Actopan, así como la cabeza de uno de los Atlantes de la ciudad de Tula.

Otro timbre aparece en el año 1969, llamado “Antena Parabólica, Comunicaciones para la paz”, dentro de las emisiones de servicio aéreo y emitido con motivo de la puesta en operación de la primera estación terrena de comunicación por satélite, en el municipio de Tulancingo, en el estado de Hidalgo. Tenía un valor facial de 80 centavos.

Años más adelante, en 1978, aparecen dos timbres llamados “Peón, torre y monolitos toltecas, Atlantes de Tula, en el Estado de Hidalgo”, emitido con motivo del Primer Campeonato Mundial Juvenil de Ajedrez por Equipos que se celebró del 19 de agosto al 7 de septiembre del mismo año. Uno de ellos tiene un valor facial de $ 1.60 y el otro un valor de $ 4.30, en cada uno ellos podemos ver como se indica, la figura de un peón y una torre de ajedrez al lado de un Atlante de Tula.

 

Pasan doce años, hasta que en el año de 1980 encontramos un timbre, de correo aéreo, de la serie “Arte y Ciencia de México, Arquitectura Religiosa del Siglo XVI”, serie compuesta por cinco estampillas mostrando conventos construidos en dicho siglo, tenemos los conventos de Acolman en el Estado de México, de Yanhuitlán en Oaxaca, de Yuridia en Guanajuato, de Tlayacapan en Morelos y de Actopan en Hidalgo; sólo que en estos dos últimos los nombres aparecieron intercambiados por error. Tenían un valor de $ 1.60 cada uno.

En 1982 dentro de la serie “Monumentos Coloniales”, volvemos a encontrar un timbre alusivo al Convento de Actopan, esta vez con la imagen de su patio central, con un valor de $ 14.00, acompañado en esta serie por otros tres timbres, con imágenes del Colegio de San Pedro y San Pablo en la Ciudad de México, el Convento de Jesús María en la misma ciudad, y la Capilla Abierta de Tlalmanalco en el Estado de México.

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En el año de 1983 dentro de la misma serie  “Monumentos Coloniales”,  aparece un timbre con la imagen del Convento de Tepeji del Río, con un valor de $ 21.00, esta vez acompañado en la emisión por tres estampillas más con las imágenes del Huerto del Convento de Malinalco en el estado de México, la Capilla Abierta de la Catedral de Cuernavaca en el estado de Morelos y del Convento de Atlatlahuacan también en el estado de Morelos.

Por último después de tantos años sin que se emitiera un timbre sobre el estado de Hidalgo, en el 2005 dentro de la serie permanente “México Creación Popular” –serie que consta de 18 viñetas con valores faciales diferentes y que muestra diversas artesanías mexicanas –, sólo nos encontramos con un timbre referente a los manteles bordados que se elaboran en el municipio de Tenango de Doria, municipio de nuestro estado. Esta estampilla tiene un valor facial de $ 9.00 y nos muestra una fotografía de una de estas artesanías hidalguenses perteneciente a la colección del Museo de Arte Popular de la Ciudad de México.

Como podemos ver la presencia de nuestro estado dentro de las emisiones mexicanas de timbres es muy austera, comparada con los tesoros que albergamos, porque como muchos estados de nuestro país, tenemos gran variedad de temas que ofrecer para enriquecer las futuras emisiones.

Para conocer: Serie permanente, Aquel emitido para satisfacer las necesidades del franqueo general, en contraposición a los sellos especiales. Suelen fabricarse en tiradas millonarias, a veces de número indeterminado en el momento de la disposición oficial que les da origen, especialmente en lo que se refiere a los valores más bajos y usuales (tomado de “Diccionario Filatélico y Postal Ilustrado” de José Gilberto Gómez Cabrera. Colegio de Bachilleres del Estado de Hidalgo, 2009).

 

EL JAZZ

 

El jazz, es una música moderna, surgida en Estados Unidos, se extendió poco a poco, al mundo entero. Sus variados ritmos la convierten en una irresistible música de danza y su sonoridad la sitúa en la categoría de la música de concierto.

En Jazz, surgido a principios del siglo XX es heredero del espiritual negro, una forma musical mas antigua. En Norte América, los negros de África, deportados como esclavos habían conservado sus tradiciones en los ritmos y cantos. Así, a partir del siglo XVIII, convertidos en religión cristiana, cantaron en ingles los cánticos que le enseñaban los pastores y sacerdotes.

Así unieron los temas religiosos con las tradiciones musicales de su país de origen. De plantación en plantación, algunos cantores negros daban a conocer y hacían apreciar y cantar los bellos “tradicionales” a finales del siglo XIX, algunos de los cantos populares se interpretaban espontáneamente a varias voces por la población negra de Estados Unidos. Algunos cantos profanos adoptaron los mismos principios que los espirituales negros y dieron lugar al “blues” y proliferaron los instrumentos del Jazz.

Nueva Orleans, es la cuna del Jazz, virtuosos instrumentistas que frecuentemente ignoraban la teoría musical se reunían en esta ciudad para tocar en conjunto algunos temas conocidos, espirituales, negros, marchas, cuadrillas, polkas populares etc… A veces desfilaban por la ciudad al son de su música. Los turistas se acostumbraron  a escucharlos.

 

Desde 1917, los pioneros del Jazz emprendieron largas giras. La Primera Guerra Mundial permitió que Europa conociera el nuevo género musical. A partir de 1935, el Jazz se impuso en el mundo entero.

LA MÚSICA

 

La música primitiva, tanto la de los tiempos prehistóricos, como la de los pueblos no civilizados, está destinada principalmente al acompañamiento de hechizos contra las enfermedades, la sequia, el hambre, etc.…

La música china es de las más antiguas del mundo y algunas de sus normas establecidas mucho antes de nuestra era, todavía se aplican actualmente. La música india existe al menos desde 2000 años a de J.C. los frescos y bajorrelieves egipcios, nos muestran músicos tocando flautas, arpas, laudes y citaras. Los cantos guerreros hebreos se citan en el Antiguo Testamento.

El uso de instrumentos de música en los ejércitos se remonta a la antigüedad. Los griegos y los romanos conocían ya la escritura de la música, sus coros acompañados por orquesta, interpretaban géneros musicales variados para acompañar las obras teatrales.

En Roma, la música se independizó de la literatura y los compositores crearon música tanto para cantares como para músicos solos.

Durante toda la Edad Media, la iglesia mantuvo e hizo progresar la cultura musical, hasta el siglo IX hacia finales del imperio de Carlomagno, la música es monódica, es decir, música para una sola voz. El canto llano gregoriano ilustra la música monódica religiosa que los trovadores extendieron por todo el mundo. Más tarde apareció la música polifónica (con diversas voces o partes).

En España, las Cantigas de Alfonso X el Sabio, constituyen uno de los textos musicales más antiguos. El siglo XVI dio grandes músicos como Luis de Milán, L. Narváez. E. de Valderrábanos y Antonio Cabezón uno de los más fecundos. Los primeros impresos musicales hispanoamericanos son el ordinario de la misa (1556) y el libro de composiciones de Juan Navarro (1604) editados en México

LOS COHETES

 

Los chinos, que habían inventado la pólvora, la utilizaban para sus fuegos de artificio: no tardarían demasiado en descubrir los cohetes, con los que trazaban grandes arabescos luminosos. Eso ocurría, según la leyenda, en el tercer milenio antes de nuestra era.

Un poderoso e inventivo mandarín había soñado, según parece, en propulsar, con numerosos cohetes, una gran cometa que fuese capaz de transportarle por el aire, pero este avión improvisado se incendió y el mandarín pereció quemado antes de haber logrado despegar.

Fue en el siglo VII de nuestra era, cuando Calimicos inventó el fuego griego a partir del salitre y el asfalto. Esta especie de cohetes, lanzados desde navíos, trataba de incendiar la flota enemiga. Los marinos de Bizancio los utilizaron con éxito después de esta época.

Abandonados durante varios siglos por los militares, los cohetes reaparecen hacia 1806, mejorados técnicamente por William Congreve. Desde las proximidades de las costas francesas, el inglés dirigió sus ingenios contra la ciudad de Boulogne, incendiándola. A principios del siglo XX surgió el cohete de combustible líquido. La explosión de la pólvora se constituye por la combustión de carburantes líquidos o de gases licuados.

La mayor potencia permite trayectorias más largas y vuelos de mayor duración, sobre todo en el caso de los cohetes de varias fases que se ponen en marcha sucesivamente. Los cohetes postales para el correo y las V2 cargadas de explosivos son algunos de los precursores de los cohetes interplanetarios que, entre otras cosas, han conducido al hombre a la luna.

LA PLAZA DE MAYOR DE MADRID

 

   La Plaza Mayor es una joya del urbanismo madrileño. Se trata de una plaza porticada de planta rectangular, de 129 metros de largo por 94 metros de ancho, que está completamente cerrada por edificios de viviendas de tres plantas, con 237 balcones en total que dan a la plaza.

Dispone de nueve puertas de acceso, de las cuales la más conocida es la del Arco de Cuchilleros, en la esquina suroeste de la plaza. En el centro del lado norte de la plaza se levanta la Casa de la Panadería y enfrente suyo, en el lado sur, la Casa de la Carnicería. En los soportales, sostenidos por pilares de granito, se alojan numerosos comercios de hostelería, por ser un importante punto turístico de Madrid, así como de tiendas coleccionismo, filatelia y numismática.

En el centro de la plaza se encuentra la estatua ecuestre de Felipe III que fue comenzada por el escultor italiano Juan de Bolonia (Giambologna) y terminada por su discípulo Pietro Tacca en 1616. Fue regalada al rey español por el entonces Gran Duque de Florencia, estando inicialmente situada en la Casa de Campo. Fue en 1848 cuando la Reina Isabel II ordena su traslado desde su emplazamiento anterior a la Plaza Mayor. Actualmente, en el pedestal, figura esta inscripción: “La reina doña Isabel II, a solicitud del Ayuntamiento de Madrid, mandó colocar en este sitio la estatua del señor rey don Felipe III, hijo de esta villa, que restituyó a ella la corte en 1606, y en 1619 hizo construir esta Plaza Mayor. Año de 1848”.

Los orígenes de la plaza se remontan al siglo XV, cuando en la confluencia de los caminos (hoy en día calles) de Toledo y Atocha, a las afueras de la villa medieval, se celebraba en este sitio, conocido como “Plaza del Arrabal”, el mercado principal de la villa, construyéndose en esta época una primera casa porticada, o lonja, para regular el comercio en la plaza.

En 1580, tras haber trasladado la corte a Madrid en 1561, Felipe II encargó el proyecto de remodelación de la plaza a Juan de Herrera, comenzándose el derribo de las “casas de manzanas” de la antigua plaza ese mismo año. La construcción del primer edificio de la nueva plaza, la Casa de la Panadería, comenzaría en 1590 a cargo de Diego Sillero, en el solar de la antigua lonja. En 1617, Felipe III, encargó la finalización de las obras a Juan Gómez de Mora, quién concluirá la plaza en 1619.

La Plaza Mayor ha sufrido tres grandes incendios en su historia, el primero de ellos en 1631, encargándose el mismo Juan Gómez de Mora de las obras de reconstrucción. El segundo de los incendios ocurrió en 1670 siendo el arquitecto Tomás Román el encargado de la reconstrucción. El último de los incendios, que arrasó un tercio de la plaza, tuvo lugar en 1790, dirigiendo las labores de extinción Sabatini.

Se encargó la reconstrucción a Juan de Villanueva, que rebajó la altura del caserío que rodea la plaza de cinco a tres plantas y cerró las esquinas habilitando grandes arcadas para su acceso. Las obras de reconstrucción se prolongarían hasta 1854, continuándolas, tras la muerte de Villanueva, sus discípulos Antonio López Aguado y Custodio Moreno

En 1848, se colocó la estatua ecuestre de Felipe III en el centro de la plaza, obra de Juan de Bolonia y Pietro Tacca que data de 1616.

En 1880, se restauró la Casa de la Panadería, encargándose Joaquín María de la Vega del proyecto. En 1921 se reformó el caserío, trabajo a cargo de Oriol. En 1935 se realizó otra reforma, llevada a cabo por Fernando García de Mercadal. Y en los años 60 se acometió una restauración general, que la cerró al tráfico rodado y habilitó un aparcamiento subterráneo bajo la plaza. La última de las actuaciones en la Plaza Mayor, llevada a cabo en 1992, consistió en la decoración mural, obra de Carlos Franco, de la Casa de la Panadería, que representa personajes mitológicos como la diosa Cibeles.

1999 Abril

 

ALVARO DE LA IGLESIA, EL MÁS AUDAZ PARA EL LECTOR MÁS INTELIGENTE

Lo que solemos guardar podemos encontrarlo en varios sitios; y la sorpresa nos la puede proporcionar una caja , un cajón o una carpeta; todo bien conservado pero de una edad……..En uno de estos contenedores encontré una cartulina; de ella recorte el trozo que muestro a continuación 

Una vez leido el texto ya saben de lo que va la cosa; nada más y nada menos que de la biografía de las letras mayúsculas de nuestro alfabeto. Yo, por mi edad—93 el próximo 3 de septiembre—no me es desconocido y he disfrutado bastante al leerle en La codorniz. Como seguramente muchos de los que me siguen lo ignoran, me voy a permitir hacer una sinopsis de su biografia :

ALVARO DE LA IGLESIA GONZÁLEZ, nació en en San Sebastián el 9 de septiembre de 1922.  Es uno de los clásicos del humor español del siglo XX, como lo son Ramón Gómez de la Serna, Enrique Jardiel Poncela, Wenceslado Fernández Florez, , Julio Camba o Noel Clarasó, todos compañeros suyos, condenados igualmente, en mayor o menor o menor grado, a la desaparición de su memoria de una única causa: la deformación cultural española en lo que al más elevado de los géneros literarios se refiere.

Su  primera infancia transcurrió en medio de una serie de cambios de domicilio en Madrid: calles de Hermanos Bécquer, Hermosilla, Marqués del  Riscal, , Castellana, Miguel Angel, Velázquez y Chamartín.  Estudió en el Colegio del Pilar , pero solo consiguió aprobar el ingreso y los dos primeros cursos de Bachillerato.

Durante la Cruzada Nacional colaboró en “La Ametralladora”, donde Miguel Mihura lo nombró Redactor-Jefe con diecisesis años . “La Codorniz”, apoyada por su amigo y benefactor Manuel Halcón, que  con el subtítulo”La revista másaudaz para el lector más inteligente”iba a ser la continuadora de “La Ametralladora”. – Se enroló voluntario de la División Azul para combatir el comunismo en Rusia. De vuelta a España, en 1943, recuperó su puesto en “La Codorniz·”.  Fue autor de más de cuarenta libros que alcanzaba reediciones continuadas.  Artículos guiones para comedias de Televisión Española.

Un repentino infarto sufrido en Manchester, el  1 de agosto e 1981 dio al  dio al traste con su vida.

             A continuación biografía de las letras

 

 

 

GALICIA (IX). SEGÚN ESPAÑA, MI PATRIA.

Halcón viajes editó una revista dedicada a GALICIA, la que me sirvió de ayuda para varias entradas de mi blog. Como cuento con un ejemplar de aquel libro que se utilizó de lectura en mi colegio de Primaria en 1937; se titulaba así: España, mi patria, de José Dalmau Carles y de Galicia leo lo que nos dicen de los celtas lo copio a continuación.

“Si la historia no arroja luz suficiente sobre el origen remotísimo de la población de Galicia, de esta hermosa región hispana llamada con razón la Suiza española, los nombres de la mayor parte de sus montes, ríos y lugares nos dirán que los celtas tomaron posesión de estas tierras encantadas.

Es indudable que los fenicios visitaron estas costas y también se cree que los griegos establecieron en ella sus colonias. Cuantas fuentes de riquezas el país atesoraba; lo cruzaron de caminos; explotaron sus arenas de oro, sus linos, su ganado, sus frutos y sus maderas; levantaron templos, murallas, termas y monumentos; construyeron puertos y edificaron nuevas ciudades : dieron, en fin, a Galicia, esplendor incalculable, y la Providencia quiso favorecer a esta región enviando al mismo apóstol Santiago, para que fuese la primera en conocer la luz del Evangelio.

Los suevos, en 409, construyeron aquí un vasto reino que llegó a extenderse hasta la Lusitania y la Bética y que años después, fue conquistado por el visigodo Leovigildo e incorporado a su corona. En 731 quedó el país quedó sometido a los musulmanes; pero pronto sacudió su yugo y formó parte de la corona de Asturias. Fernando I, Rey de León y Castilla erigió a Galicia en reino particular, cediéndolo con Portugal a su hijo García en 1060; en 1474, reinando los Reyes Católicos se constituyó el país civilmente y pasó a ser una de las provincias españolas, conservando el título de reino.

La condesa de Pardo Bazán, lector amigo, te ofrece un boceto incomparable de esta región bendita, donde, como dice su ilustre hijo el pulquérrimo don Manuel Linares Rivas, la gaita, la  eterna suspiradora da a los vientos y los vientos esparcen por montes  y valles , el eco del canto  de unos dioses que no supieron más que llorar o de unos mortales que no aprendieron a reír:

“La nota general distintiva del paisaje gallego en la placidez, dulzura y suavidad; algo que calma los nervios y convida al reposo y al ensueño grato. Sin embargo, cada una de las cuatro provincias gallegas ofrece un tipo de paisaje inconfundible con el de la demás. Pontevedra es risueña como una ninfa; Orense, montañosa, quebrada, encendida y coronada de pámpanos como una bacante; la marítima Coruña, mitad pez y mitad mujer, como las sirenas; Lugo, severa, apacible y frondosa como un huerto conventual.

Galicia tiene valles que son trasunto del paraíso terrenal y rías que penetran en su seno como brazos de zafiro; sierras abruptas donde tienen su guarida el jabalí y el venado, y costas bravías donde el mar se precipita rugiendo en insondables cavernas; montañas por cuyo horadado seno pasan ríos profundos, y costas en que oscila, al empuje de la marea, el colosal penedo, donde acaso celebró sus ritos el druida. Todo graduado, todo armónico, parece ser la divisa de la naturaleza gallega.

En su templado clima ostenta los productos de distintas zonas, y al lado del arce y del pinabete, del castaño y del nogal, se gallardean en sus jardines el limonero y el naranjo, la africana palmera y el plátano americano. No hay costa española cuyo mapa ofrezca a la vista tan caprichosas escotaduras y tan abrigados y hondos puertos como la gallega; no hay mar que rinda tan abundante tributo de exquisitos peces y mariscos sabrosos.” 

 

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                      ,

 

LA PASIÓN ARTÍSTICA DEL REY FELIPE II

 

El monasterio  de San Lorenzo en el  Real de El Escorial fue mandado construir por Felipe II en 1562.  Cuando falleció el rey, en 1598, la obra ya estaba concluida.  En tan breve espacio de tiempo, un monumento de tan vastas dimensiones, posibilitó una unidad de lenguaje sin igual. Detrás de tan magna obra,  se encontraba el propio rey y los arquitectos Juan Bautista de Toledo y Juan de Herrera.

El monasterio fue creado para ser panteón, basílica, palacio y biblioteca, y para su decoración se buscó lo mejor del siglo XVI: Patinir, Navarrete el Mudo, Pantoja de la Cruz, Sánchez Coello o Gerard David, además de El Bosco y Tiziano. Cuenta de ello lo dan “Los Libros de entrega de Felipe II”. El monasterio se convirtió así en el principal centro de obras de arte de la Europa del Renacimiento y el edificio del siglo XVI el mejor documentado de Europa.

El gran valor que aporta De El Bosco, a Tiziano. “Arte y maravilla en El Escorial” es que las obras se exponen en los lugares para los que fueron concebidas, lo cual hace que la obra de arte se reencarne y recobre sentido histórico.

El Bosco y Tiziano

En la Sala de Honores encontramos un espacio dedicado a El Bosco y a los pintores preferidos de Felipe II. Podemos contemplar diversas obras de caballete y las tablas “Ecce Homo” y “Cristo camino del Calvario”, de El Bosco.

El espacio de la Iglesia vieja está dedicado a Tiziano y a la influencia italiana, junto a la escuela flamenca de El Bosco y la española de Navarrete, el Mudo. Felipe II fue el mayor coleccionista de obras de Tiziano en la Europa del Renacimiento, y en la Iglesia vieja se conservan “El martirio de san Lorenzo” y una copia de “La sepultura de Cristo” y “La adoración de los reyes”. También aquí encontramos la serie de tapices “Paños de oro”, que formó parte de la decoración de la iglesia en algunos periodos.

La Galería de batallas.

En este espacio encontramos unos magníficos frescos que representan episodios bélicos: la “Victoria de San Quintín”, que tuvo lugar el 10 de agosto de 1557, festividad de San Lorenzo y motivo de la construcción del monasterio.

“La batalla de la Higueruela”, una victoria contra los infieles musulmanes; y la “Batalla de las Islas Terceras”, ganada por don Álvaro de Bazán, exponente de la guerra moderna en el mar.

Música y Liturgia

En el coro de la basílica se custodian libros de canto desde el siglo XVI: cantorales, pasionarios y los Libros de consagración de la basílica. El monasterio fue un auténtico archivo de la Contrarreforma, con su amplísima colección de relicarios, imágenes de santos, libros miniados, pinturas y esculturas.

Patio de los evangelistas

El “Patio de los evangelistas” es una de las grandes piezas arquitectónicas del edificio. El templete central, obra tardía de Herrera, está decorado con cuatro esculturas, de san Mateo, san Marcos, san Lucas y san Juan, obras de Juan Bautista Monegro. Todo un conjunto en granito, mármoles y jaspes de diferentes colores.

Además de lo expuesto, no se pueden dejar de citar los tapices de Michel de Coxcie de la serie “La construcción del arca de Noé” y el cartón que representa la “Entrada de Noé” y “Los animales en el arca”, que se exhiben en el claustro alto. Tampoco la escalera principal, una de las primeras  mayores de estilo imperial construidas en el Renacimiento.

En los frescos de su bóveda, obra de Lucas Jordán, se representa la Gloria de la monarquía española, con temas como “La batalla de San Quintín”, o “La Gloria de la Casa de Austria”.

Puede decirse que el rey Felipe II ideó El Escorial como un auténtico parnaso en el que los mejores artistas de la época actuaron en su decoración y ornato. Un arte y maravilla que se puede contemplar hasta el día 14 del próximo mes de septiembre.

Fuente: Alfa Omega 2014

 

POR LA GALICIA INTERIOR, PAÍS DE LOS MIL PANTANOS

Esta ruta recorre el corazón de Galicia por un itinerario muy poco conocido, que comprende el curso alto del río Sil y atraviesa la Sierra de Courel y los Ancares, dos de los más importantes ecosistemas gallegos de interés tanto ecológico como etnográfico.

La Galicia de “tierra adentro” es quizá la que ha conservado mejor sus tradiciones, como las relacionadas con el Carnaval o Entroido. Su patrimonio histórico se ve enriquecido por numerosos vestigios de los romanos que explotaron la riqueza aurífera de los ríos. La primitiva arquitectura popular forma parte del paisaje de esta zona, eminentemente agrícola y ganadera.

LOS COMETAS

Los cometas circulan por el cielo siguiendo trayectorias regulares, y cada uno tiene su propia orbita. Son difícilmente visibles a simple vista, pero los observatorios descubren varios cada año.

Durante su desplazamiento, los cometas, que son un conjunto de partículas de materiales diversos y gas, de adornan con una cabellera de destellos y una larga cola. Esta cola sigue al cometa mientras se dirige hacia el sol. Pero lo precede cuando se le aleja. Desde la antigüedad hasta el siglo XIX, más de 2.000 cometas han sido observados por el hombre.

Unos 400 más, errantes, han sido identificados en nuestro siglo. Una treintena de cometas son también conocidos, que incluso llegan a precisarse las fechas de sus retornos regulares a nuestro espacio. El más célebre  de  nuestros visitantes fue descubierto en 1682 por el astrónomo ingles Edmund Halley, de ahí que lleve su nombre. Este científico que calculó la duración de la  trayectoria de su cometa , anunció que este reaparecería al cabo de 75 años. Murió en 1742. Dieciséis años del retorno del viajero.

El cometa del alemán Johann Encke, director del observatorio de Berlín, fue descubierto en el siglo XIX, casi al mismo tiempo que el descrito por el austriaco Wilhelm Von Biela en 1826. Este último, que efectúa su viaje en 6 años y 9 meses, ha sido observado regularmente, incluso se temió que chocara con la tierra en 1839, pero no pasó nada. Desapareció después de 1866 y la Tierra recibió, seis años más tarde, una vasta lluvia de meteoros, se dedujo que el cometa de Encke se había desintegrado.

El cometa de Brooke, descubierto en 1889, recorre su órbita en siete años, desde su descubrimiento se le ha observado en cada uno de sus pasos.