EL ARTE EN UNA CARTUJA. MONASTERIOS CARTUJOS EN EL MUNDO. (IV)

Durante los siglos XIV y XV los reyes nobles, príncipes de la iglesia, burgueses, etc. dotaron a los cartujos de grandes obras de arte. Los reyes de Castilla favorecieron en este sentido a los cartujos de Miraflores en Burgos (España) y el Paular en Madrid. Pueden verse fabulosos sepulcros, magníficos escudos y gran ornamentación en las iglesias.

Los duques de Borgoña hicieron otro tanto con la cartuja de Champmol en Dijon, donde se conservan obras de los mejores artistas de la época: Jean de Marville (escultor), Claus Sluter, escultor representativo de la época que influyó en la escultura gótica del siglo XV y cuya obra maestra en esta cartuja es el gran Calvario del que se conserva el alto pedestal conocido como “El Pozo de Moisés” con representaciones de Moisés, David, Jeremías, Zacarías, Isaías y Daniel. Le ayudó su sobrino Claus de Werwe, autor del sepulcro de Felipe II de Borgoña en esta misma cartuja.

Detalle del monumento funerario de Juan II en la cartuja de Miraflores, obra de Gil de Siloé. El arquitecto responsable de la obra fue Drouet de Dammartin, que llevó a cabo una total transformación, convirtiendo un humilde monasterio en otro de aspecto suntuoso. Los pintores consagrados fueron Broederlam (1394-1399) cuyas tablas están en el museo de Dijon y Simone Martini (1283-1344), artista del trecento italiano.

El arte funerario en las cartujas se manifiesta de manera muy especial pues era este tema el que impulsaba a los patrocinadores a ensalzar y enriquecer los monasterios de esta orden religiosa tan dedicada a la oración. Así surgió la moda desde Champmol de construir los monumentos funerarios en mitad de la iglesia para que las oraciones de los cartujos, dirigidas al altar mayor, no tuvieran más remedio que tropezar con los enterramientos. Tal era la fe en estas oraciones por la salvación del alma.

 

El monumento funerario estaba acompañado por las estatuas de los monjes en pleno rezo afligido (los llamados Pleurants), con el rostro oculto por la capucha. Fue una moda que se extendió por toda Europa. En la cartuja de Miraflores de Burgos, Isabel la Católica, mandó erigir un monumento funerario a sus padres (Juan II de Castilla e Isabel de Portugal), también en medio de la iglesia. La diferencia con el de Champmol, está en la ausencia de todo aire fúnebre y dramático. En este caso del autor Gil de Siloé al hacer su obra casi un siglo después de la francesa y atendiéndose a otras modas, dota a sus personajes de un aire dulce y sereno.

 

MONASTERIOS CARTUJOS EN EL MUNDO (III) DESCRIPCIÓN DE UNA CELDA.

La celda de un cartujo tenía como mobiliario un camastro de madera con un saco de paja y dos mantas, mas una almohada, un banco, una mesa y una estantería con dos únicos libros de que podía disponer. En la pared, podían tener colgado un crucifijo o un cuadro de devoción. La celda tenía un pequeño añadido que servía como cuarto de estar.

Desde ella se accedía al huerto. Por uno de sus lados había un corredor que la aislaba de la panda del claustro para evitar posible turbaciones. Este corredor tenía a su vez un pequeño pórtico por el que podía entrar el prior al huerto para inspeccionarlo y dar el visto bueno. Todos los huertos estaban protegidos por un muro que rodeaba el conjunto monástico. Por el otro lado, había otro corredor que conducía hasta la letrina que se encontraba al fondo.

En el lado opuesto había una estrecha abertura que daba a la panda del claustro. por esta abertura un hermano o converso depositaba la comida que solía consistir en pan, jarra de vino y alguna otra cosa que no produjese el huerto.

Las celdas de los cartujos se mantuvieron siempre sobrias y pobres sin que la suntuosidad de la iglesia o del resto del monasterio (cuando la hubiera) las contaminase en ningún sentido.

ARQUITECTURA DE UNA CARTUJA. MONASTERIOS CARTUJOS EN EL MUNDO. (II)

Se puede saber cómo estaba estructurada arquitectónicamente una cartuja gracias al completo plano de la cartuja gracias al completo plano de la “Cartuja de Clermont” dibujado por Viollet-le-Duc, historiador y arquitecto francés del siglo XIX.

Plano de la cartuja de Clermont en Francia, según Eugene Viollet-Duc. En este plano se puede distinguir dos aéreas bien diferenciadas: una mayor extensión que comprende el verdadero monasterio, destinada a la vida comunitaria, y otra de servicios y comunicación con el exterior.

La zona de servicios, consta de un gran patio donde se distribuyen los aposentos. Cualquier persono no perteneciente a la comunidad, tiene acceso a esta zona, a la que entra por la portería instalada en el lado sur. Junto a ella están las habitaciones para huéspedes. En el centro del patio, se encuentra la residencia del prior (no la celda) que a su vez tiene un pequeño patio con una fuente. En este espacio, el prior podía trabajar y recibir visitas. En el lado norte, estaban los almacenes o cilla para guardar el grano y el heno. Al oeste se hallan las habitaciones de los trabajadores y las estancias destinadas a los establos.

En el lado este no hay dependencias, pues el muro que separa la zona de servicios con la de la comunidad. En este muro se encuentran los vanos de acceso al monasterio propiamente dicho. Por el centro se encuentra la iglesia que está dividida en dos tramos: el primero es el coro para los conversos (converso es el lego sin opción al sacerdocio) y donados (hermanos o novicios) y el segundo es el de los monjes o padres. A veces existía otro espacio entre la entrada y el coro de los conversos, destinado a los visitantes y gente del exterior. Pegadas a la nave norte de la iglesia estaban la sacristía y algunas capillas, junto al muro norte de dichas capillas puede verse en el plano la celda del prior con acceso a su pequeño huerto. Junto al muro de la nave sur, se ve un pequeño claustro llamado “claustrum minus” que servía de articulación para las estancias del refectorio o comedor, sala capitular y cocina.

Estas dependencias no tenían la importancia de los monasterios de otras órdenes religiosas  y se usaban en contadas ocasiones (salvo la cocina). En este mismo muro de la iglesia y colindando con la zona de servicios puede verse otra dependencia a la que se entraba desde dicha zona o desde el claustro, es una capilla destinada a los protectores de la cartuja de Clermont, la familia Pontgibaud. Hacia la izquierda, junto a la celda del prior se halla un corredor que conduce al gran patio o claustro mayor, distribuidor de las celdas de los monjes. Todas las celdas tenían el mismo tamaño, salvo las de las esquinas cuyo huerto era algo más grande con el único propósito de equilibrar la arquitectura. Los cartujos enterraban a sus monjes en este patio, en un recinto acotado, para tener siempre presente la fugacidad de la vida y la inminente muerte.

MONASTERIOS CARTUJOS EN EL MUNDO (I)

 

Una Cartuja o monasterio Cartujo, es un monasterio de orden religiosa de los cartujos. La palabra “cartuja” proviene del nombre de la Chartreuse, un macizo situado en Francia, al norte de Grenoble, donde San Bruno (sacerdote nacido en Colonia Alemania en 1030 y fallecido en 6 de octubre de 1101, fundador de la primera casa Cartuja).

El primer monasterio llamado “Chartreuse” fue edificado en 1084 con ayuda de otros seis compañeros, en unos terrenos montañosos y solitarios que les había ofrecido Hugo, obispo de Grenoble (Francia) a poca distancia de esa ciudad. Construyeron cabañas de madera individuales que unen a la zona de vida en común (iglesia, refectorio y sala capitular) a través de una galería, también de madera.

El lugar elegido pasó a lo largo del tiempo por varios desastres naturales como avalanchas de nieve y rocas, que afectaron al monasterio. Uno de los sucesores de San Bruno, Guido I, trasladó la comunidad algo mas debajo de la gran montaña y fundó la “Grande Chartreuse”.

Guido I redactó en 1127, ochenta capítulos para una regla que tituló “Consuetudines Cartusiae”. El Papa Inocencio II la aprobó en 113. Se fundamenta en la regla benedictina más las normativas añadidas para la orden cartuja. Los monjes debían ser doce y más adelante se llegó al número de veinticuatro. Vivían en celdas individuales con acceso a un pequeño huerto que cultivaba cada uno.

Las celdas estaban dispuestas en torno al claustro. Para poder comunicarse con el resto del mundo, se ayudaban de los hermanos, que también vivian en el monasterio, pero apartados de los padres. Los hermanos tenían contacto con el exterior.

Los cartujos llevaban una vida de contemplación y retiro, pero no necesariamente sus monasterios estaban construidos en lugares apartados y recónditos. El aislamiento lo daba el propio edificio y sus dependencias estructuradas especialmente con este fin. Durante los siglos XI, XII y XIII, hubo muy pocas cartujas. En 1200 había solo treintaisiete, mientras en Europa tenia centenares de monasterios benedictinos. En los siglos XIV y XV, llegaron a ser ciento noventa y cinco, es el momento de  máximo esplendor y el momento en el que se transforman los edificios, que pasan de tener una estructura funcional a ser centros de creación de arte.

Es en estos siglos, cuando los poderosos de la tierra, los reyes, la nobleza y la burguesía, se fijan en esta orden de vida contemplativa y sobria. Entonces quieren asegurarse de que las oraciones de los monjes cartujos les sirvan como intermediarias para la salvación de su alma. A cambio de las oraciones, dotan a los monasterios de grandes obras de arte. No se concibe en esa época, que los edificios donde habitan gentes tan santas sean austeros y pobres.

PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD. PERÚ (II)

CIUDAD DE CUZCO.

Bien Cultural inscrito en 1983. Situado en el corazón de los Andes, esta ciudad se convirtió bajo el gobierno del inca Pachacutec en un centro urbano complejo con funciones religiosas y administrativas diferenciadas. Su área circundante estaba dividida en zonas claramente delimitadas para la producción agrícola, artesanal y manufacturera. Al adueñarse de la ciudad en el siglo XVI, los conquistadores españoles conservaron su estructura, pero construyeron iglesias y palacios sobre las ruinas de los templos y monumentos de la ciudad inca. 

SITIO ARQUEOLÓGICO DE CHAVIN.

Bien cultural inscrito en 1987.Localización : Departamento de Ancash. Ha dado su nombre a la cultura que se desarrolló entre los años 1500 y 3000 a. C. en el  alto valle de los Andes peruanos en el que se encuentra. La arquitectura de este conjunto monumental de plazas y amplias terrazas rodeadas por construcciones de piedra labrada,así como su ornamentación en gran parte zoomorfa, dan un aspecto impresionante a este lugar de culto, que es uno de los sitios precolombinos más célebres y antiguos.

EL DONCEL DE SIGÜENZA.

Muchas personas piensan en visitar Sigüenza atraídas por su historia y por su arte, cuya obra más famosa es la escultura del doncel.

Su leyenda.

Se llamaba Martin Vázquez de Arce, prototipo de caballero renacentista, culto y guerrero no era tal doncel. Estuvo casado, tuvo una hija y una larga actividad militar con los Mendoza al servicio de los Reyes Católicos. Pero no lo conocemos por su vida sino por su muerte, o mejor, por su tumba alabada por Ortega y Gasset. Fue Unamuno, emocionado ante su sepulcro, quien llamó así por el aspecto de su rostro y creó la leyenda.

Murió con 25 años en la Vega de Granada, luchando contra los musulmanes  y así consiguió la fama tan importante para aquellos caballeros. Como, supuestamente aquella era una Guerra Santa, al morir también consiguió la gloria del cielo, su máxima aspiración.

La escultura es tremendamente simbólica: el laurel representa la fama y el León la Gloria de la resurrección. También el libro que tiene entre sus manos alimenta la imaginación: ¿reza, sueña, medita? Encontrarás tu respuesta si haces una visita a la Catedral, el hogar definitivo del Doncel de Sigüenza.

Contemplando la Catedral

Al llegar a Sigüenza, la imagen de la Catedral lo domina todo y que esta ciudad ha crecido con ella. Su aspecto es mucho menos estilizado que el de mayoría de las catedrales, como si fuera más robusta. Tiene algo  de fortaleza: sus primeros obispos eran guerreros y de humanismo: en ella está la tumba del Doncel.

Se empezó a construir en 1124 y se consagró en 1169 hace 850 años, aunque entonces no era tan majestuosa. Se completó hacia el siglo XV, aunque luego tuvo algunas ampliaciones.

Probablemente su aspecto de fortaleza proceda del hecho de que inicialmente estuvo integrada en la muralla. De esa época inicial románica y con influencia cisterciense, datan las torres y las portadas de la fachada principal .  También es románico el rosetón que se abre a la Plaza Mayor, el único de este tipo en España. Las bóvedas, las columnas y los muros y ventanas  interiores son protogóticos   y el Claustro, gótico tardío. Posteriormente, se realizaron ampliaciones y modificaciones interiores y exteriores, renacentistas, barrocas y neoclásicas.   

“Es la más bella escultura fúnebre de España”: Estas palabras las dijo el filósofo y ensayista José Ortega y Gasset (Madrid 1883-1955)y van dirigidas al Doncel de Sigüenza, aún hoy el mayor reclamo de la ciudad guadalajareña que recibe anualmente miles de visitantes para ver la famosa escultura. Pero seguramente Ortega y Gasset no sabía que esta figura guarda una gran mentira. Quién es el principal responsable de la mentira. Unamuno que idealizó a la figura en un texto denominando al “doncel”.

Para entender la mentira que envuelve a la popular figura de Martin Vázquez de Arce es necesario tener, primero tener claro el concepto de “doncel” . “Un doncel es el tratamiento que recibía los jóvenes fe entre 12 y 16 años cuya familias estaban compuestas por hidalgos o caballeros cercanos a la nobleza”, explica a ICOM Oscar Figueroa , argentino de 55 años que desde hace 15, cuando llegó a España, trabaja como guía de la catedral.

Vázquez de Arce, hijo de un consejero hijo del cardenal Pedro González de Mendoza,  tenía 25 años cando murió en Granada en el campo de batalla en 1486.  A modo de monumento funerario, sus padres, que le sobrevivieron , encargaron una escultura que le representara con la misma edad que tenía cuando perdió la vida. El joven de la escultura tiene 25 años, una edad madura para una época donde la esperanza de vida era mucho menor de lo que lo es ahora.  Llamarle doncel, es falta la verdad porque solo podía serlo los niños que no superaran los 15 años.”, señala el guía . La esperanza de vida en aquella época era de unos 35 años.

Pero ¿Quiénes son los responsables de este error? Nada menos que dos de los grandes intelectuales españoles, el filósofo y el ensayista José Ortegga y Gasset y el escritor y filósofo Miguel de Unamuno (Bilbao, 1864—Sevilla 1936).Ortega y Gasset, que viajaba asiduamente a  Sigüenza para deleitarse con la escultura no llegó a referirse a él como doncel pero atrajo con sus palabras   a Unamuno quien como ya hemos referido anteriormente se refiere al joven de la escultura como “doncel” probablemente para dar a su texto un toque romántico.

  

 

 

 

 

 

ABU MENA

 

Para decidirme por el nombre geográfico que ostenta el título de la entrada,  he tenido que obtenerlo del LIBRO GUIA que recoge todos los Patrimonios de la Humanidad. Además de hacer caso omiso de recomendaciones leidas como estas: “Por terrorismo, se ha reducido el turismo”; “El increíble patrimonio de Egipto está en peligro”…

Ya veremos cómo resulta la aventura. Abu Mena se encuentra a unos 50 km al suroeste de Alejandría. Es un sitio arqueológico que preserva los restos de una de las primeras ciudades santas cristianas , que incluye una iglesia, el baptisterio, basílicas, edificios públicos, calles , monasterios, casas y talleres. El sitio ha sufrido hundimientos severos en los últimos años, como resultado de un proyecto de riego agrícola mal concebido cerca del lugar. 

La propiedad está en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1979, y en peligro desde 2001, por lo que está cerrada al público, mientras los trabajos de restauración y recuperación se lleven a cabo.

abumena-map

LOCALIZACIÓN DE ABU MENA

 

Descripción.

Abu Mena se encuentra al sur de Alejandría, entre Wadi el-Natrun y la propia Alejandría. La iglesia, baptisterio, basílicas, edificios públicos,  calles, monasterios casas y talleres en esta temprana ciudad santa cristiana se constituyeron sobre la tumba de Menas de Alejandría, que murió en el año 296. 

SELLO POSTAL CON IMAGEN DE MONEDA DE DIOCLECIANO

Construido en el siglo III, el monasterio enaltece  la memoria de un soldado Alexandrine, Menas, que era un oficial del ejército de Diocleciano.  Menas se negó a matar a cualquier cristiano después de que su ejército ganó.  Declaró su cristianismo públicamente, que era una temeridad motivación para los demás cristianos soportar el sufrimiento y los abusos al ejército de Diocleciano .  La leyenda dice que los restos de Menas fueron traídos de Frigia en camello enterrados donde el animal se negó a caminar más. El agua brotó en el desierto en ese lugar , llenando el área de vid y olivos, como resultado de lo cual se le conoce  como viñedos de San Menas.

s-l300

SAN MENAS

Las excavaciones arqueológicas desde 1900 han revelado que Abu Mena creció rápidamente el curso de los siglos V y VI.  Hacia el año 600 el oasis se había convertido en una ciudad de peregrinación, centrada en el gran complejo de la basílica . Las excavaciones arqueológicas revelaron todo un pueblo con las casas y los cementerios. Incluso encontraron la casa de los alfareros  que hicieron famosos, su tienda , y los restos de algunos frascos , lámparas y juguetes.

Construido en el siglo V para dar cabida al creciente número de peregrinos cristianos, la Basílica térmica es utilizada para almacenar las aguas curativas utilizadas y piscinas para los baños calientes y que rodean la misma. Los peregrinos llenaban frascos de arcilla pequeños (ámpulas) con agua de la basílica.  Los frascos fueron sellados con el sello de San Menas, que muestra la posición mártir entre dos camellos arrodillados.

220px-Pilgrim_flask_St._Menas_Louvre_MN1469

ÁMPULAS

En los siglos V y VI se levantaron varios edificios alrededor de la Basílica térmica incluyendo un monasterio en  su lado norte. La Basílica de Arcadio fue construida en el siglo V y se encuentra en el centro de un hermoso complejo junto al sur de Alejandría en Karm

612664395a40232133447d33247d3835373938343536

RUINAS DE ABU MENA

 Su techo se apoya en 56 columnas de mármol.  El baptisterio se encuentra extremo oeste de la basílica con esquinas redondeadas en medio punto y nichos de mármol policromados.  Este es el único monumento copta que muestra el uso de estos elementos en la antigua arquitectura cristiana. Una iglesia   situada en el lado de la basílica tiene fuertes influencias de la arquitectura egipcia y bizantina, San Menas es considerado como el santo más conocido en Oriente y Occidente. Eso es evidente por el hecho de que numerosas ámpulas se han descubierto en muchos lugares alrededor del mundo, incluyendo Heidelberg (Alemania), Milán (Italia), Yugoslavia, Marsella (Francia), Dengela (Sudán)  y Jerusalén.

descarga

ÁMPULAS

 

LA FABULOSA PERSÉPOLIS.

 

Entre el Mediterráneo, el mar Caspio y el golfo Pérsico se extendió en la antigüedad el vasto imperio de los persas. La ciudad de Persépolis, fundada por Darío, reunía un conjunto fabuloso de palacios reales.

Iniciada su construcción en el siglo VI a.de J.C., la ciudad real comprendía los palacios de Darío, de su hijo Jerjes y de Artajerjes. Estos edificios se levantaron sobre un montículo artificial de 13 metros de altura, aplanado, para formar una terraza de 473 metros de longitud por 86 de anchura. Se llegaba a pie por una gran escalinata doble, y en carro por una rampa muy suave.

La maravillosa sala de recepción de Darío podía albergar 10.000 personas bajo su techo, sostenido por cien columnas de 11 metros de altura. El rey de Macedonia, Alejandro Magno, mandó incendiar Persépolis  en el año 331 a de J.C., con lo cual destruyó una inestimable cantidad de obras de arte y preciosos testimonios de la historia antigua.

                           (Fuente Argos)

 

EL COLISEO DE LOS FLAVIOS

Iniciado en el año 72 y terminado ocho años más tarde, el Coliseo o anfiteatro de los Flavios, fue el mayor de los circos del mundo antiguo, sus grandiosas ruinas se mantienen en pie en el centro de Roma.

Los romanos le llamaron “el Coloso” o “Coloseo” iniciado por Vespasiano, e inaugurado por Tito. Fue terminado por Domiciano. Tiene proporciones gigantescas, 527 metros de perímetro, 188 de largo y 156 de ancho. Se ofrecieron combates de gladiadores y naumaquias, es decir, combates navales, a los más de 100.000 espectadores que tenían cabida en sus gradas.

Para conmemorar el aniversario de la fundación de Roma, los festejos duraron más de 100 días. Varios temblores de tierra no consiguieron destruir el Coliseo, pero gran cantidad de sus piedras sirvieron para construir posteriormente villas y palacios romanos.

                (Fuente Argos.)

LA GRANJA DE SAN ILDEFONSO.

La villa segoviana de San Ildefonso, situada al pie del Guadarrama, fue, desde el reinado de Felipe V hasta 1931, sitio real. Son famosos sus jardines y el palacio de la Granja, cuya construcción se inicio en 1721.

 

Fue Felipe V quien, subyugado por los bellos parajes segovianos de la Granja, conocidos entonces por Balsain, quiso imitar en esa zona los jardines y palacios de Versalles. Las obras comenzaron bajo la dirección personal en 1721, fue Jubarra, autor de los planos del palacio real de Madrid, quien diseñó el palacio y los jardines.

El real palacio de la Granja es un edificio monumental- la fachada mide 150 metros de longitud, 23 de altura en el centro y 13,50 en los laterales- formado por un gran cuerpo rectangular, a cuya parte occidental está adosada la colegiata. Aunque sin duda, lo más hermoso de la Granja son los jardines que constituyen un enorme parque de 146 hectáreas. La belleza de sus fuentes, que forman caprichosos juegos de cascadas y surtidores, sitúa a estos jardines entre los primeros de Europa.

(Fuente Argos.)

EL MUSEO DEL PRADO.

Es el principal museo español de pintura, se halla instalado en Madrid, en el edificio que fue proyectado para el Museo de Ciencias Naturales en tiempos de Carlos III.

La idea de que las riquezas artísticas reunidas por los reyes debían ser conocidas y disfrutadas por las gentes, surgió ya en el siglo XVI y se extendió en el siglo XVII Y XVIII. En España, sin embargo, el proyecto no se hizo realidad hasta el reinado de Fernando VII. Para ello se eligió un edificio en construcción sito en el Paseo del Prado de San Jerónimo de Madrid.

Esta obra de admirable estilo neoclásico, destinada en principio a museo de Ciencias Naturales, se había comenzado a construir en 1785 por mandato de Carlos III. El museo del Prado se abrió al público el 19 de noviembre de 1819 con 311 pinturas todas ellas españolas. Hoy en día se ha convertido en una de las pinacotecas más importantes del mundo. Alberga gran cantidad de obras de artistas de la categoría de Velázquez, Ribera, Zurbarán, Murillo, Goya, el Greco etc.

                   (Fuente Argos.)

 

 

LA TORRE DE LA GIRALDA

 

La giralda brinda el curioso testimonio de la alianza de dos estilos de arquitectura religiosa española, musulmán y católico. Con sus 97,50 metros de altura, la Giralda domina Sevilla.

La Giralda es alminar de una antigua mezquita construida en el siglo XII por el emir Abu Yacub, los marroquíes construyeron en el mismo periodo la famosa Kutubia de Marrakech, que es una hermana gemela de la Giralda. Esta es una torre cuadrada de 13 metros de lado, muros de ladrillo de un grosor de 2,5 metros con elegantes ventanales.

En el interior una suave rampa permite la ascensión hasta los 70 metros. Un gracioso campanario barroco de cinco pisos (y 24 campanas) corona la torre árabe. Y en la más alto, una estatua de bronce de 4 metros, que a pesar de sus más de 1.288 kilos, gira levemente como una veleta, y que es la que ha dado a la torre su nombre de “Giralda”.

 

En este blog y con fecha 9 de Octubre de 2013,   realicé  una entrada con el título de “Centenarios, Ángel Ganivet y la Giralda” y anteriormente a esta entrada, el 14 de Marzo de 2013 otra con el título de “Catedral de Sevilla II) donde también se hace referencia a la Giralda.

 

(Fuentes Argos.)

 

 

EL PATIO DE LOS LEONES

 

Sobre una colina que domina la ciudad de Granada, los antiguos reyes moros que conquistaron España construyeron el palacio fortaleza de la Alhambra.

El nombre árabe de la Alhambra, “al-Hamra”, significa “la roja”, este nombre provendría del color dominante en muros y tejados. Este castillo rojizo, recinto fortificado y palacio, ofrece en su aspecto exterior una apariencia de solidez. Sin embargo, la decoración y las perspectivas interiores rivalizan en gracia, armonía y belleza.

Los patios son numerosos, el de los mirtos con estanques alargados, el Mexuar con su pavimento de mármoles y sobre todo el maravilloso patio de los Leones, el más refinado monumento del arte hispanomusulmán, ciento veinticuatro columnas de mármol blanco bordean dicho patio. Y doce leones, en el centro que sostienen un pesado pilón, que recoge la caricia de unos esbeltos surtidor.

 En este blog, y con fecha 7 de noviembre de 2013, realicé una entrada con el título de “Exposición Filatélica Nacional 2003” y referida al monumento. 

 

(Fuente Argos.)

LA TORRE DEL ORO

La Torre del Oro de Sevilla, es un monumento almohade de comienzos del siglo XII que antiguamente guardaba la entrada del puerto de la capital andaluza. Estuvo decorada con entrelazos y azulejos dorados, a los que debe su nombre.

La Torre del Oro de Sevilla, se alza al margen izquierda del Guadalquivir. Fue construida en 1120 por el gobernador de la ciudad, Cid-Abu-el-Ola, formaba parte de las edificaciones de defensa del Alcázar. Debe su nombre al curioso revestimiento de azulejos dorados que cubría sus paredes y que, en contacto con los rayos solares, le daba el aspecto de aquel metal.

La torre consta de tres cuerpos, el que corona el edificio es de construcción muy posterior. Su planta es dodecágono y los dos cuerpos inferiores terminan en un antepecho de almenas cuadrangulares. No solo constituye un baluarte avanzado, sino también una perfecta defensa del puerto. En tiempos del rey Pedro I el Cruel, fue testigo de sus desmanes y venganzas, y en ella se guardaron los tesoros de dicho monarca.

 

                          (Fuente Argos.)

EL MAUSOLEO DE ADRIANO.

Para instalar en él su sepultura e igualmente la de sus sucesores, el emperador romano Adriano (76-138) encargó la construcción en Roma de un mausoleo, que hoy recibe el nombre de “Castillo de Santangelo”.

Este emperador, que mandó edificar en Escocia el muro de protección que lleva su nombre, dejó un colosal mausoleo para perpetuar su recuerdo, iniciada en el año 135, esta autentica fortaleza fue edificada sobre su plataforma cuadrada de 84 metros de lado, estabilizada sobre unos pilotes hundidos en el lado derecho  del rio Tiber.

La torre cilíndrica de 65 metros de diámetro y 18 metros de altura, estuvo coronada en otro tiempo por un grupo escultórico con figura de Adriano conduciendo una cuadriga y rodeada de fortificaciones, se convirtió en la Edad Media en una ciudadela con el nombre de Castillo de Santangelo. Fue asimismo cuartel y cárcel, tras haber servido de resistencia a diversos papas. Actualmente es un museo y desde 1277 está conectado con la ciudad del Vaticano, tiene una distancia con la ciudad de 800 metros.

             (Fuente Argos.)

EL TORNO DEL TAJO

El río Tajo, a su paso por Toledo, describe un meandro que abraza la dura roca, al pie de la cual describe el Tajo, foso natural de la ciudad, una amplia herradura.

Puede afirmarse que este meandro, conocido como el Torno del Tajo, se abraza a la ciudad por su base y se convierte en una extraña y curiosa península situada en plena meseta castellana.

Dos viejos puentes de piedra cruzan el río, el puente de San Martin y el de Alcántara, el primero edificado en el siglo XIII por Alfonso X el Sabio, es sólido y el de la más pura arquitectura militar medieval. El puente de Alcántara levantado por los árabes en el siglo IX, fue destruido y permaneció en ruinas hasta su reconstrucción, ordenada asimismo por Alfonso X.

                      (Fuente Argos.)

PANTEON DE PARÍS

Fue el primer monumento de importancia de la capital francesa. Su construcción es anterior  la de monumentos como la Torre Eiffel. Los franceses pierden sitio en el Panteón.  Hollande estudió incluir en el mausoleo de personajes ilustres a mujeres célebres para saldar una injusticia histórica. Solo dos descansan allí, frente a 70 hombres.

Inicialmente construido como iglesia y luego convertido en templo republicano durante la República Francesa, el Panteón de París ha alternado uso religioso y laico durante el siglo XIX antes de consagrarse como el mausoleo de ilustres personajes de la República- Sin embargo, con 70 hombres y solo dos mujeres homenajeadas, El templo dista mucho de hacer honor a la divisa nacional de libertad, igualdad y fraternidad. Una injusticia histórica que el presidente François Holland  se dispuso a corregir ; aunque  solo sea en parte. El mandatario, que ya  manifestó su sensibilidad por este asunto, recibió a un informe en el que se recomienda la entrada de una o varias mujeres al sagrado templo laico.  El Elíseo dará a conocer su decisión en breve.

Las dos últimas mujeres que descansan hoy en el Panteón son la del doble Premio Nobel Marie Curie,  que descansará junto a su esposo, Pierre Curie, y Sophie Benthelot Los criterios para seleccionar a los 7º varones que descansan en el mausoleo evolucionado con el tiempo; más de la mitad fueron enterrados en la época de Napoleón. La mayoría    desconocidos . Hasta 1885, con la muerte de Víctor Hugo, cuando se decidió dedicarlo a los “grandes hombres que han recibido el reconocimiento nacional”, mediante un decreto que   propone ahora retocar para incluir la mención “hombres y mujeres”.

El debate sobre la feminización de este simbólico lugar de memoria colectiva visitado cada  año por más de 750.000 personas no es nuevo. Ya movilizó a distintos a distintos artistas artistas e intelectuales en el pasado. Ahora ha sido el propio Hollande quien lo ha reabierto al declarar en su discurso por el día de la mujer del 8 de marzo que faltaban mujeres homenajeadas en su interior .

El informe Bélaval propone también crear también un monumento colectivo en el interior del Panteón en honor a “todas las heroínas de la emancipación femenina”. Lo acompañaría el texto de la Declaración de los Derechos de la Mujer y la Ciudadanía,  , redactado en 1791 por Olympe de Gouges durante la Revolución Francesa para completar la Declaración del Hombre y del Ciudadano de 1789. De Gouges es, precisamente,  uno de los  nombres más comentados en los últimos años por feministas e intelectuales para descansar en el Panteón.

Aprovechando otros textos, debo  añadir: Construido entre 1764 y 1790, el Panteón de Paris fue el primer lugar desde el que se podía divisar Paris desde las alturas Se encuentra situado en el Barrio Latino, muy cerca de los Jardines de Luxenburgo. La construcción fue dirigida al inicio por Kacques-Germain Soufflot y al final por Jean Baptiste Rondelet . El Panteón fue diseñado con la intención de combinar la sencillez de la arquitectura gótica con con la majestuosidad de la arquitectura griega.

A lo largo de su historia el Panteón de Paris ha tenido diferentes funciones: en el siglo XIX sirvió tanto para fines religiosos como patrióticos, dependiendo del régimen político. Bajo la Tercera República con el funeral de Víctor Hugo,el Panteón  se convirtió en un edificio destinado a albergar los cuerpos de los hombres ilustres.

La visita al Panteón podríamos dividirla en dos partes:  el interior del edificio, donde impresiona ver el tamaño de éste y su decoración; y por otro lado la cripta, donde actualmente se pueden encontrar las tumbas de personajes tan famosos como Voltaire, Victor Hugo, Marie Curie, Louis Braille, Jean Monnet, o Alejandro Dumas.

El Panteón es uno de esos lugares que no puedes perderte al visitar París. Tanto su arquitectura exterior como la grandeza de su interior merecen mucho la pena.El monumento de estilo clásico está firmado Soufflot pero incluso si el exterior es muy es muy bonito, es lo que se encuentra en el interior por lo que es conocido en Francia. No es la arquitectura interior o exterior lo que le da la fama, sino porque es el lugar de enterramiento de  grandes figuras. 

EL AEROPUERTO MAYOR DEL MUNDO

 

Han sido necesarios cinco años para que el aeropuerto de la capital china empezara a operar, aunque no será hasta la próxima primavera cuando funcionará a pleno rendimiento cubriendo  112 destinos de todo el mundo. Situado a 45 km de la plaza de Tiananmen.

Su superficie  lo dice todo, es equivalente a 97 campos de futbol. A pesar de sus dimensiones para que ningún pasajero camine más de 8 minutos desde los controles de seguridad hasta cualquier otro punto de la terminal, el nuevo y futurista aeropuerto –en el que se ha invertido 52.500 millones de euros – opera con las ultimas tecnologías.

En sus terminales se pueden encontrar desde robots de información sobre los vuelos , conexiones y condiciones climatológicas, hasta reconocimientos faciales en los controles de seguridad .

Pekin inaugurara el aeropuerto más grande del mundo UNA ESTRELLA DE MAR, diseñada por ZAHA HADID. “La diva del diseño” (1950-2016)

EL ALCÁZAR DE SEGOVIA.

 

En su fachada destaca la torre de Juan II. En una roca elevada entre los ríos Eresma y Clamores se sitúa el Alcázar de Segovia, una construcción de orígenes militares que posteriormente tendrá otros usos, entre ellos residencia real, y la principal atracción turística de la ciudad junto con el Acueducto. La existencia de esta fortaleza está documentada desde principios del siglo XII, siendo el Alcázar durante toda la Edad media una de las residencias favoritas de los reyes castellanos.

El edificio ha sido reconstruido y modificado en numerosas ocasiones a lo largo de los últimos siglos, pasado de fortalezas a residencia palaciega, e incluso se cree pudo haber ya una construcción en el lugar en época romana. La reforma que apreciamos hoy día tuvo lugar en un momento de transición entre el románico y el gótico, con la elegante sobriedad del estilo del Cister.

Tras un periodo de batallas entre bandos nobiliarios, en el siglo XIV, en el Alcázar de Segovia reforzó su naturaleza defensiva, el edificio se convirtió en palacio que albergaba a la monarquía Trastámara, viviendo sus años de mayor esplendor.

A esta época eran, por ejemplo, la decoración gótico-mudéjar de varias salas del Alcázar que mando elaborar la reina Catalina de Lancaster durante la regencia de su hijo Juan II, o la torre que lleva el nombre de este, erigida por su hijo Enrique VI. Sin embargo, los techos mudéjares que vemos no son originales, que se perdieron en un incendio, por lo que estos fueron traídos de otros palacios posteriormente. También en los aposentos del Alcázar se alojaba Isabel la Católica el día que bajo hasta la Plaza Mayor de Segovia para ser proclamada de Reina de Castilla.

También entre estos muros se celebro la boda entre Felipe II y Ana de Austria, cuarta esposa del monarca. Fue Felipe II quien emprendió diversas reformas en el conjunto arquitectónico del Alcázar de Segovia, siendo quizás lo más destacable las puntiagudas torres de pizarra que le dan ese aire de castillo centroeuropeo tan diferente a la mayoría de construcciones castellanas de la época.

Sin embargo, con el traslado de la Corte a Madrid, el Alcázar de Segovia perdió su uso de residencia real, pasando a convertirse en prisión del Estado durante dos siglos. Su uso cambiaria en el siglo XVIII cuando Carlos III funda el Real Colegio de Artillería y lo instala aquí. Un incendio lo inhabilitara en 1862 hasta que fuese restaurado en 1896 y se le devolviese su uso para el Cuerpo de Artillería.

La actual visita turística, nos lleva a recorrer doce de las estancias palaciegas del Alcázar de Segovia: la Sala del Palacio Viejo, la Sala de la Chimenea, la sala del Trono, la sala de la Galera, la Sala de las Piñas, la Cámara Regia, la sala de los Reyes, la sala del Cordón, la Capilla, la sala de Armas, la sala Vizconde de Altamira y Espera, dispuestas en torno a dos patios, el del Reloj y el patio de Armas.

Además, salimos a la Terraza de los Reyes y subimos a la Torre de Juan II, donde tenemos muy buenas vistas del paisaje segoviano y de la ciudad, especialmente de la Catedral de Segovia.

 

LA ARQUITECTURA.

 

La arquitectura es el arte de proyectar y construir los edificios. Es una ciencia que se remonta a la prehistoria. En Tanzania se ha descubierto una construcción circular de piedra, pensada y realizada hará unos 2.000.000 de años.

Al arquitecto no se le conoce con este término hasta 1495, a partir del Renacimiento y como consecuencia de las guerras de Italia. Este nombre se aplicó a los profesionales que durante la Edad Media dirigían el conjunto de los trabajos de albañilería y que eran conocidos con el bonito nombre de maestro de obra o maestro albañil.

Hasta el siglo XVIII no se estableció la diferencia entre arquitecto, que es quien concibe el proyecto y el contratista que quien lo realiza.

Uniendo técnica y estética según la función del edificio, el arquitecto no solo ha construido la pirámide, el templo y la catedral, sino también la villa romana, el castillo, el palacio, el hospital o las estaciones, terminales aéreas.

Grandes arquitectos fueron Rosselino, Bramante, Maderno y Miguel Ángel, que construyeron San Pedro de Roma, (entre 1450 y 1629) Le Roy Le Vau, Mansart y Orbay, autores de Versalles (construido entre 1661 y 1682).

Nouguier, Koechin y Eiffel, autor de la torre Eiffel (1887-1889) algunas veces, los arquitectos se han convertido en urbanistas, en lugar de proyectar un edificio en particular, proyectan una ciudad entera.

Demócrates trazó los planos de Alejandría. La arquitectura en España, Gaudí es el padre del modernismo y Sert, uno de los mayores vanguardistas  (“Fundación Miró”) .

En Hispanoamérica, sobresalen en Venezuela, el funcionalista Vegas Pacheco, y en México, el organicista C. Lazo, autor del proyecto de la ciudad universitaria.