LOS VINOS ESPAÑOLES.

España es uno de los países que producen mejores vinos. Algunos de ellos, como el Jerez y el Rioja, son conocidos en el mundo entero.

Según la leyenda, el vino fue introducido en España por Gerión. Debido al clima y a las condiciones del suelo, pronto arraigó su cultivo, de manera que ya en tiempos de los romanos gozaban de gran prestigio Los vinos de la Bética y la tarraconense.

En la actualidad, España es junto con Francia e Italia, uno de los tres principales  productores mundiales de vino, nuestros vinos son ampliamente conocidos en el mundo entero.

Entre los más famosos se encuentran: Alella, blanco semidulce, Cariñena, tinto de espuma roja, Moscatel y Malvasía, dulces y aromáticos, Priorato y Ampurdán, tintos secos, Málaga, pastoso, dulce y aromático, Montilla y Moriles, licores secos y dulces, Manzanilla, licor seco, Ribeiro, seco y pastoso y los del Penedés, muy propios para la champanización.

           (Fuente Argos.)

 

EL ARCHIVO DE SIMANCAS.

El archivo General de Simancas, es el de la Corona de Castilla y se halla instalado en Simancas (Valladolid) en una fortaleza edificada por los almirantes de Castilla a finales del siglo XV.

La importancia de Simancas estriba en que constituye la sede del Archivo General del Reino, instalado en el antiguo castillo o Alcázar de la Villa, dicha fortaleza fue construida en 1474 y desempeñó un papel militar hasta que, en 1539 comenzó a utilizarse como archivo, pero fue en 1542 cuando decidió reformar una de las torres para dedicarla a archivo general, colaboró en las obras el célebre Berruguete , y el primer archivero fue el licenciado Catalán, a quien se asignó un sueldo de 100.000 maravedíes.

En 1810, Napoleón ordenó el traslado del archivo a Paris, el 28 de noviembre llegó a Bayona una primera expedición de 60 carros. Gran parte de los documentos fueron devueltos en 1816. Por otra parte, puede afirmarse que el valor histórico del Archivo de Simancas es incalculable.

 (Fuente Argos.)

ALMANAQUES Y CALENDARIOS

Del primero , la RAE nos dice: publicación anual que recoge datos, noticias o escritos de diverso carácter.

Y del segundo nos hace esta aclaración: sistema de representación del paso de los días, agrupados en unidades superiores, como semanas, meses, años,etc.  

A continuación extendemos esta explicación que nos brinda la página http://www.almanaque.com

 

                                                      ALMANAQUE

Del árabe al-manaj, (círculo de los meses). El diccionario lo define como “catálogo que comprende la distribución del año en meses, semanas y días, con noticias astronómicas, meteorológicas, agrícolas, de fiestas y otras”. Han existido también almanaques literarios, artísticos, políticos, etc.

Pero no hay certeza de que se la inventaran los árabes, esta palabra. En latín existe el término mánacus y la expresión mánachus círculus, para denominar el círculo de un meridiano que servía para indicar los meses.

Al no pertenecer esta terminología al latín clásico, hay razonables dudas de que no proceda del griego mhnakoV (ménacos), cuya forma dórica es manacoV (mánajos), derivados ambos de men (men) que significa mes, y su adjetivo mhniaioV (meniáios), que significa mensual.

Es posible que hayan pasado al latín y al griego a través del árabe. Eusebio, en el siglo III usa la palabra almenacika (almenajiká) para referirse a los “almanaques” en que los egipcios se informaban de los horóscopos, de los “señores del ascendente”, de las facultades curativas que tienen, de los presagios. Éste podría ser el precursor de nuestros almanaques y calendarios, sin parecerse todavía excesivamente a ellos, sino más bien a un horóscopo cíclico.

Justamente a partir de este hecho, argumenta Corominas la verosimilitud (aunque reconoce que es imposible probarla) de que la palabra árabe manah (que nos dará con el artículo almanah), que significa exactamente “lugar donde se para en un viaje”, “residencia”, “campamento”, “descanso del camello”, haya sido la utilizada por los astrólogos para denominar las constelaciones, que eran entendidas por los antiguos como las doce “paradas” que hace la tierra en su recorrido alrededor del sol. De ahí pasamos a las mansiones (palabra derivada del latín manere = permanecer, quedarse), elegida probablemente por su similitud tanto léxica como semántica con el término manah de los árabes. De las “mansiones” se pasó a las “casas”, que es el término que actualmente se usa en astrología.

Como dicen los italianos, se non é vero, é ben trovato. Esta explicación, además de tener grandes visos de verosimilitud, es preciosa. Nos hace venir el almanaque de la astrología, que al fin y al cabo es la madre de la astronomía, y ésta el origen de la medición del tiempo. El hecho de que en sus inicios los almanaques fuesen astronómicos y meteorológicos, aplicados especialmente a la agricultura, abona la bondad de este origen.

La palabra calendario procede del latín calendas, que es como se denominaba el primer día de cada mes, que al ser lunar, se correspondía con la luna nueva. El día 5 ó 7 se llamaba las nonas y el 13 ó 15, que correspondía a la luna llena, los idus. “Hacer almanaques” es “hacer castillos en el aire”. En eso estamos. En la onda.

ERA DEL DESCUBRIMIENTO. De la Enciclopedia Libre Universal. ( y IX)

EL DECLIVE DEL MONOPOLIO PORTUGUÉS.

La exploración y colonización portuguesas continuaron a pesar de la rivalidad con España. Los portugueses fueron los primeros occidentales que llegaron al Japón y establecieron comercio con él. Bajo el reinado de Manuel I la corona portuguesa inicio un ambicioso proyecto para poner bajo su dominio los territorios y rutas comerciales que habían sido declarados suyos. El plan consistía en construir una serie de fuertes que permitirían a Portugal controlar las principales rutas comerciales hacia Oriente. De esa forma, se establecieron fuertes y colonias en la Costa del Oro africana, Luanda, Mozambique, Zanzíbar, Mombasa, Socotra, Ormuz, Calcuta, Goa, Bombay, Malaca, Macao y Timor. Los portugueses también dominaban Brasil, que había sido descubierto en 1500 por Pedro Alvares Cabral y que quedaba en parte en la zona portuguesa según el “reparto” del Tratado de Tordesillas de 1494.

Portugal encontró dificultades a la hora de extender su imperio tierra adentro, más allá de las regiones costeras, en las cuales hubo de concentrarse. El tiempo demostró que el país era demasiado pequeño como para sostener la dotación económica y de hombres que eran necesarios para una empresa tan colosal. Las fortalezas establecidas por todo el mundo enfrentaban una falta de hombres y de equipamientos crónica. No fue posible competir con naciones más potentes que poco a poco fueron irrumpiendo en los dominios portugueses. Sus días cuasi monopolio comercial  con Oriente estaban contados. Le hegemonía portuguesa en Oriente fue quebrada por exploradores holandeses, franceses e ingleses, que no tomaron en consideración el reparto del mundo hecho por el Papa.

En 1580 el rey español Felipe II accedió también al trono portugués como heredero a la corona tras el fallecimiento sin descendientes de su primo Sebastián (Felipe II era nieto de Manuel I de Portugal) la combinación de ambos imperios era demasiado enorme como para seguir incontestada y también como para hacer frente al desafío de responder.

Algunas posesiones portuguesas se perdieron o quedaron restringidas por las colonias holandesas y británicas vecinas, principalmente en África Occidental, Oriente Medio y el Lejano Oriente. Bombay fue entregada a los ingleses en calidad de regalo de bodas. Las colonias en las que la presencia de los portugueses fue real (Macao, Timor Oriental, Goa, Angola, Mozambique, y Brasil) siguieron en manos portuguesas. Los holandeses llegaron a controlar casi la mitad de Brasil, siendo finalmente rechazados.

COMPETENCIA DE LAS NACIONES NOREUROPEAS. 

Los países no ibéricos no reconocieron el Tratado de Tordesillas, Francia, los Países Bajos (tras su dependencia de España) e Inglaterra contaban con una tradición marinera y pese a las prevenciones ibéricas, la nueva técnica y los nuevos mapas acabaron llegando al norte.

La primera de estas expediciones fue la de Juan Caboto, un navegante italiano, que había navegado con los castellanos, financiado esta vez por Inglaterra. Sería la primera de una serie de misiones francesas y británicas que exploraron América del Norte. En gran parte, España había ignorado la parte norte del Continente Americano ya que, pretendían encontrar el Paso del Nordeste y mediante el, tener acceso a las riquezas de Asia, no tuvieron éxito, jamás se descubrió dicho paso, pero las exploraciones revelaron otras posibilidades y a principios del siglo XVII empezaron a asentarse los primeros colonos del centro y el norte de Europa en la costa oriental de Norteamérica.

Fueron los países del norte los grandes rivales de los portugueses en África y en el Océano Indico. Los navíos holandeses, franceses e ingleses, empezaron a competir con el monopolio portugués, fundando fuertes y colonias propias. Poco a poco, aumentó el comercio de los países nórdicos sin que por eso disminuyese el comercio oceánico de portugueses y españoles.

Los recién llegados llegaban a rodear sus dominios más valiosos (como Hong Kong, frente a la colonia portuguesa de Macao). También les tomaron la delantera en la exploración de las últimas regiones desconocidas del Océano Pacifico y la costa este de América del Norte, que eran parte de la “zona española” del reparto del Tordesillas. Exploradores holandeses como Willem Jansz y Abel Tasman exploraron las costas de Australia (que los españoles buscaron y no habían conseguido encontrar). Mientras en el siglo XVIII, fue el marinero británico James Cook quien cartografió gran parte de la Polinesia.

EFECTOS SOBRE EUROPA.

Los efectos de la era de los descubrimientos, no tuvieron precedente. Durante milenios fue la economía del Mediterráneo la más vibrante del continente. Así regiones como Italia y Grecia habían sido las más ricas y poderosas, le siguieron los dominios árabes y después Portugal y España. A partir del siglo XIX la economía del Atlántico pasó a estar dominada por los estados de Europa septentrional como Francia, Inglaterra y Holanda, algunos de los cuales siguen siendo los mas prósperos y potentes del continente.

La etapa de las exploraciones fue seguida por la revolución comercial en la que el comercio transoceánico se generalizó. Las ciudades estado italianas perdieron su monopolio del comercio de Oriente, mientras que en los países del norte, los señores feudales fueron perdiendo su condición de clase más poderosa de la sociedad, siendo reemplazados por los comerciantes y mercaderes, como ya había ocurrido en la Europa del sur, varios siglos antes. Con el tiempo, Gran Bretaña, Francia y otros países, la  burguesía llegaría a hacerse con el dominio total del la política y el gobierno.

EL FINAL DE LA EXPLORACIONES.

Se dice que la época de las exploraciones acabó en el siglo XVII. Para entonces los navíos europeos estaban lo suficientemente bien construidos y existía una marinería lo suficientemente capaz de navegar hacia cualquier lugar del planeta. Naturalmente, las exploraciones siguieron. Los mares árticos y antárticos no se exploraron hasta el siglo XIX. También la penetración europea hacia el interior de continentes como Norteamérica y África fue más lenta de lo que fue la colonización de sus costas. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

LOS GARROCHISTAS

En algunas regiones de España, principalmente en las marismas de la desembocadura del Guadalquivir, se dedican extensas zonas de terreno a la cría de reses bravas. Los garrochistas, jinetes que manejan una larga pértiga, la garrocha, son los cuidadores del ganado.

Los garrochistas, nuestros auténticos vaqueros, reciben dicho apelativo por su enorme destreza en el manejo de una larga pértiga, la garrocha, que utilizan en muchas de sus faenas de cuidadores de ganado. Los garrochistas, que aprenden su oficio en las marismas andaluzas del Guadalquivir, son expertos jinetes, prueban su valor y destreza en las conocidas y espectaculares labores de acoso y derribo y tienta de reses bravas.

Los garrochistas formaron un cuerpo de voluntarios en nuestra guerra de Independencia. En la batalla de Bailen, mandados por el capitán Miguel Charif y en número de 400, arrollaron en sus cargas garrocha en mano, a los dragones y coraceros franceses a las ordenes de Privé.

FUENTE: ARGOS

EL KIMONO

El kimono es el vestido tradicional japonés. Esta túnica, que cruza en su parte delantera, sigue siendo usada por hombres y mujeres cuando en la intimidad se quitan sus prendas de tipo occidental.

Para el europeo, el Kimono en un batín íntimo, cuya moda proviene del Japón. Es un traje nacional de este país: los japoneses lo usan en casa para mantener la tradición y evadirse de la vida moderna.

El Kimono corriente, denominado “yucuta” es usado normalmente en la vida domestica, se trata de una simple blusa. El Kimono de seda, ricamente bordado, es el traje que usa en recepciones y en las grandes ceremonias, se sujetan con un largo cinturón llamado “obi” que forma en la espalda lazadas distintas según la edad, el sexo, el rango, o la región.

                         (Fuente Argos.)  

LAS GÓNDOLAS VENECIANAS

Las góndolas de Venecia, son embarcaciones de cuatro o cinco plazas que transportan a sus viajeros a lo largo de los canales o pasándolos de una orilla a otra cuando la anchura del canal no ha permitido la construcción de un puente.

La góndola, de aproximadamente once metros de longitud, solo alcanza 1,4 metros en su punto más ancho. Un gondolero de pie en la plataforma posterior, conduce la embarcación valiéndose de un único remo fijo en la parte derecha. Los dos costados de la góndola son asimétricos para compensar el peso del gondolero y permitir que la embarcación navegue en línea recta.

Durante el siglo XVIII, un dux ordenó que se pintasen de negro todas las góndolas para evitar la excesiva ornamentación de muchas de ellas y lograr su uniformidad. Venecia cuenta actualmente con 500 gondoleros, que visten un traje tradicional integrado por un ancho sombrero con cintas y una chaqueta oscura sobre jersey a rayas.

                                  (Fuente Argos.)

 

 

LOS LAPONES

Los lapones viven en el norte de Europa, en una región situada más allá del círculo polar ártico, en Territorios de Noruega, Suecia, Finlandia y Rusia. Su tipo de vida sigue siendo de un acentuado primitivismo.

La población lapona, no sobrepasa actualmente los 30.000 individuos, que se resisten a abandonar la región ártica europea, atreves de la cual se desplazan siguiendo el ritmo de las estaciones. Durante el invierno permanecen en el sur, en cabañas de piezas de madera piramidales, sin ventanas, en verano conducen sus rebaños de renos hacia los pastos del norte y habitan en tiendas confeccionadas con pieles de este animal.

En primavera y en otoño, construyen viviendas circulares y formadas por terrones de apariencia similar a los iglúes de los esquimales. Adornan su tradicional vestido azul con cintas rojas y amarillas. La ganadería, la pesca, la caza, los productos de los bosques y la artesanía les permiten subsistir miserablemente.

                    (Fuente Argos.)

 

LOS ESQUIMALES

Las tribus de esquimales viven sobre las riberas heladas de los mares árticos, sobre todo al norte de América y Groenlandia, dedicados a la pesca de los mamíferos marinos, como las focas y también las ballenas.

Existen en el mundo unos 50.000 esquimales agrupados en pequeñas tribus de 200 a 500 individuos, tienen idénticos rasgos fisonómicos que los mongoles. El esquimal es de escasa estatura y raramente sobrepasa el metro y medio. Hombres y mujeres se abrigan con pieles de oso, de foca o de reno.

Los esquiadores europeos han tomado de ellos el anorak, que constituye una excelente protección contra el frio. Los esquimales construyen casas de madera, de piedra y de pieles, no obstante, en el curso de sus desplazamientos por las inmensas zonas heladas, se refugian en iglúes de nieve y hielo que calientan interiormente quemando grasas animales y los aíslan perfectamente de los fríos polares y de las violentas tormentas de viento y nieve.

 

(Fuente Argos.)

 

 

ERA DEL DESCUBRIMIENTO. De la Enciclopedia Libre Universal. (VIII)

 

PRIMERA PARTE DEL VIAJE. EL MOTIN.

Navegando hacia sudoeste el 26 de septiembre hacen escala en Tenerife para abstenerse de agua, carne y leña. Permanecen en las Canarias hasta el amanecer del 3 de octubre, fecha en que zarpan a medianoche en dirección sur hasta las costas africanas de Sierra Leona.

Juan de Cartagena se extraña de que no se enfile el sudoeste desde el primer momento, hacia Brasil y pide explicaciones al capitán general. Parece ser que Magallanes no las da y mantiene el rumbo apelando al mando. Aparentemente, el incidente no tiene consecuencias, pero después de catorce días sin vientos favorables, el descontento de Cartagena va a más y niega el saludo protocolario al capitán general. En un primer momento, Magallanes, que sabia ser templado según las circunstancias, opta por comunicar a Cartagena que debe ser saludado debidamente, mas ello no es suficiente. En un cara a cara entre los dos hombres, Cartagena se insubordina abiertamente y Magallanes no lo duda, lo destituye y ordena prenderlo. Luis de Mendoza se ofrece a responsabilizarse del capitán destituido, para evitar que un hidalgo español fuera al calabozo, a lo que Magallanes accede. Antonio de Coca es nombrado capitán del San Antonio. Este grave incidente va a tener peores consecuencias más adelante.

Tras cruzar el Atlántico, tocan tierras brasileñas en el cabo de San Agustín, a 23 grados y medio de latitud Sur, dónde se proveen de carnes, frutas, y patatas, y traban contacto amistoso con diversas tribus. Son los últimos días placenteros y de solaz. Hay que seguir. Pasados los 34 grados creen haber llegado al paso, mas no, es Rio de la Plata. Después de quince días de exploración en aquél inmenso estuario continúan. Cada entrante, por pequeño que sea, se explora. El 24 de febrero avistan el golfo de San Matías, más allá de los 40 grados, también de importantes dimensiones, lo recorren metro a metro, y nueva desilusión. Siguen adelante. A los 49 grados dan con otra espaciosa había en la costa patagona. Es el 31 de marzo de 1520, festividad de San Julián, y así la bautizan. Magallanes decide invernar allí.

Las dificultades del viaje, la cada vez mayor incertidumbre en el éxito de la expedición y las inclemencias crecientes de un invierno que se avecina con borrascas de vientos gélidos cada vez más frecuentes, en medio de un paraje desolado, hacen que cunda el descontento, los capitanes se quejan del silencio de Magallanes: “ni tomaba consejo de sus oficiales ni les daba la derrota que habían de seguir”. Y por si fuera poco, se ordena un racionamiento más estricto de los vivieres. Consciente de lo malo de la situación. Magallanes dispone que el día siguiente de la llegada al Puesto San Julián, el 1 de abril de 1520, Domingo de Ramos, se celebre una misa y después una comida. A la misa asiste parte de la tripulación, y el convite lo rechazan los capitanes  Luis de Mendoza (Victoria) Gaspar Quesada (Concepción) y Antonio de Coca (San Antonio). La situación se ha vuelto insostenible. Viendo lo que puede avecinarse, Magallanes sustituye a Coca por su primo Álvaro de Mezquita como comandante del San Antonio, la mayor de las naves, que no podía arriesgarse a perder.

Quesada, Coca y Cartagena toman la iniciativa durante la noche. Seguros de contar con partidarios en el San Antonio lo abordaron en botes. Encaramados a cubierta, se dirigen al camarote de Mesquite, a quien reducen enseguida Juan de Elorriaga, el Maestre, que presenta resistencia, es acuchillado por Quesada. Sin pérdida de tiempo los tripulantes portugueses son presos.  Convidan a comida y vino a quienes no se oponen. La acción, rápida, resulta un éxito. Los amotinados pueden regresar a sus naves, dejando el San Antonio  al mando de Juan Sebastián Elcano, en el Trinidad, no se sospecha nada, hasta la mañana siguiente en el que Magallanes cae en la cuenta de que ha perdido tres navíos: Concepción, Victoria, San Antonio.

El capitán general percibe indecisión y debilidad en los amotinados, porque no han hecho exigencia alguna en las últimas horas, y urde un plan. Envía al Victoria a cinco hombres en un bote mandados por Gonzalo Gómez de Espinosa, alguacil del Trinidad, con una carta para Luis de Mendoza, quien no ve peligro en los emisarios suban a bordo. Mientras la lee ante Espinosa es abatido, a la vez que otros sesenta hombres al mando de Duarte Barbosa suben a cubierta desde un segundo bote que paso inadvertido. Con el Victoria recuperado el motín fracasa.

EL PASO: “CANAL DE TODOS LOS SANTOS”

Estando en la Bahía San Julián el Santiago mandado por Joan Serrano, es enviado al sur en solitario para reconocer las proximidades. Llega a la desembocadura del río Santa Cruz, importante vía fluvial cuyas aguas son de origen glaciar. Una tempestad hunde al Santiago. El 24 de Agosto zarpan las cuatro naves restantes y dos días después se detiene en la desembocadura descubierta por Serrano donde permanecerá dos meses aguardando la llegada del verano. Magallanes no sabe que está a tiro de piedra del paso.

Por fin el 18 de octubre levan anclas y prosiguen hacia el sur. Tres días después, festividad de Santa Úrsula y las once mil Vírgenes, llegan a un cabo y una bahía de aguas oscuras, encajonada entre riscos y montañas coronadas de hielo, aparentemente sin salida. Sin embargo, siguiendo la rutina de tantas otras ocasiones, Magallanes dispone que el San Antonio y Concepción se internen cuando puedan, mientras la Trinidad y Victoria exploran el exterior. Esteban Gómez, capitán del San Antonio, se insubordina y sin que nadie lo sospeche regresa a España. La Armada Magallánica pierde la mayor de sus naves. Un temporal hace tener nuevos naufragios, pero esta vez la Concepción retorna con esperanzadoras noticias: el canal las aguas son saladas y con mareas. No se trata de otro rio. El día de Todos Los Santos, las tres naves se internan en aquellas aguas. El curso enrevesado con multitud de ramales, recodos, y bahías, muchas sin salida. El avance es lento y peligroso.

 

La navegación se complica aun mas por el viento persistente, gélido, que obliga a extremar los cuidados para no estrellarse contra las rocas, o varar en un arenal. Descubren la desembocadura de un rio que llaman de las Sardinas, desde donde se adelanta un bote que tres días después retorna con buena nueva: al pasar un último cabo, Cabo Deseado, de nuevo el mar. La expedición no solamente consiguió su objetivo al encontrar un paso por el sur de América u una ruta por el mar Pacifico, si no que acabó siendo la primera expedición que, a su regreso, tres años más tarde y al mando de Juan Sebastián Elcano, había circunnavegado el globo.

EL PEZ ESPADA

Lo mismo que un caballero armado con una larga lanza, el pez espada, que abunda en aguas cálidas o templadas, ataca a los adversarios que lo acosan, traspasándolos con su afilada arma de combate.

Efectivamente, la mandíbula superior de este pez, de alrededor de un metro de longitud, tiene la forma de una espada de dos filos. El pez espada puede medir 5 o 6 metros y puede pesar por regla general unos 300 kilos.

Cuando el pez de espada, uno de los más rápidos del mundo, se lanza contra sus enemigos a velocidades que oscilan entre los 60 y 80 kilómetros por hora, los atraviesa como si se tratase de pompas de jabón. Si ataca una barca de pesca la podrá atravesar fácilmente, pero al no conseguir desclavar su “espada” se convertirá en un a pieza fácil.

                            (Fuente Argos.)

 

 

LA CARNÍVORA DIONEA

Existen plantas curiosísimas que se  nutren los insectos que atrapan entre sus hojas, este es el caso de la dionea, una pequeña hierba que vive, sobre todo, en las tuberías americanas de Carolina del Norte.

Como las droseras de algunos marjales, que capturan los insectos replegando los tentáculos de sus hojas y acto seguido los digieren, la dionea es una planta-trampa, sus hojas, articuladas, están provistas de nerviaciones parecidas a una bisagra. Las dos mitades pueden cerrarse una sobre otra, cuando un insecto roza una de las tres espinas que se encuentran en el centro.

La hoja se cierra entonces como un libro y segrega un jugo ácido que digiere a su víctima. Cuando, tras unos días la planta ha absorbido este alimento carnoso, abre de nuevo sus hojas a la espera de una nueva presa.

FUENTE: ARGOS

LA BATALLA DE NUEVA ORLEANS.

Repasando uno de mis clasificadores fijé mi atención en la estampilla que hoy preside mi entrada.  Al no recordar  tener antecedentes sobre el tema, me puse a indagar y resultó lo que sigue.

El sello fue impreso en 1965 en EEUU.  Y nos muestra la batalla que se indica en el título de la entrada; contemplando también al general Andrew Jackson y las Medallas del sesqquicentenario  alrededor de 1965 y sobre la batalla leemos lo que sigue:

Sin conocimiento de que dos semanas antes, se había firmado un tratado de paz entre Estados Unidos y Gran Bretaña. El 8 de enero de 1815, el General Andrew Jackson , obtuvo la victoria en la que sería la última guerra de 1812, se conoce como La Batalla de Nueva Orleans , contra Gran Bretaña. Este triunfo de Jackson lo llevaría con el tiempo a ejercer la presidencia.

Los norteamericanos ganan en la Batalla de Nueva Orleans

Reunidos en lo que hoy conocemos como Mélgiva , el 24 de diciembre de 1824, Estados Unidos y Gran Bretaña firmaron, pero no revalidaron el Tratado de Ghent, terminando la guerra de 1812.  A partir de esta  firma se renovaba las  relaciones entre ambos países , sin embargo, por lo apartado del lugar donde se realizó el acto de firmar, las noticias llegaron dos semanas después a los Estados Unidos.

 

Debido a esto, cuando los hombres del  General Andrew Jackson   se enfrentaron a unos 10.000 hombres del ejército británico  en los pantanos alrededor de Nueva Orleans, ninguno de estos ejércitos estaba al tanto sobre que la guerra tenia dos semanas de finalizada.

Las tropas británicas lideradas por el General Eddward Paakenham llegaron el 15 de diciembre de 1815, con la intención de de invadir Nueva Orleans. Jackson que llegó el 2 de diciembre, a través de un ataque sorpresa el 23 de diciembre detuvo el el avance de las tropa británicas.

Aun cuando eran menos en números y cantidad de armamento que el de los británicos, los norteamericanos lograron vencer a los británicos.  Estos últimos venían preparados para asumir el control del Mississipi y obstruir las rutas de comercio norteamericanas hacia el Golfo de México . (Ver artículo: Charles Weemey) Desarrollo de la Batalla.

El grupo de norteamericanos se agruparon y construyeron barricadas defensivas de 1´5 Kilómetros. Durante la fría y neblinosa mañana del 8 de enero, el ejército británico comenzó a caminar hacia los norteamericanos atravesando el pantanoso terreno.  Los británicos fueron fáciles visualizar pues marcharon a través de unos 400 metros a campo abierto, cuando atravesaban el terreno pantanoso.

Dos de los generales de mayores rangos fueron asesinados empezando la batalla y él mismo sufrió dos heridas antes de que un proyectil hiriera  la arteria de su pierna  y, lo mataran en minutos.

  

 

LA HISTORIA DEL SELLO CORUÑÉS

 

 

A Rowland Hill, un empleado del servicio postal inglés, se le ocurrió allá por 1840, que para que el cartero no se quedase sin cobrar al entregar una misiva (el franqueo corría a cuenta del destinatario), mejor curarse en salud y pagar el servicio por adelantado.  La ocurrencia se llamó sello y solo diez años después, el 1 de enero de 1850, el invento comenzaba a a circular en España , aunque con la efigie coronada de de la Reina Isabel II. 

Las estampillas, por supuesto, llegaron hasta A Coruña, pero el homenaje directo a la  ciudad no se produjo hasta bien entrado el siglo XX, en 1963. El pionero.  Fue Escudo oficial de A Coruña y apareció el 18 de marzo de ese año con una serie de  los emblemas de las capitales de provincia. El primer sello dedicado directamente a la ciudad reproducía su blasón, con las siete vieiras, la torre de de Hércules y el cráneo y las tibias a los pies del faro romano.

Su valor facial era de cinco pesetas de las de entonces, la tirada fue de cuatro millones de unidades y hoy solo se puede  encontrar en tiendas de filatelia. “Lo tengo que reponer constantemente, se vende muy bien”, afirma Rosa Palacios, de Filatelia Coruñesa. ”Lo compra la gente  de aquí y también y muchos que vienen de excursión, que pasan por Maria Pita y se quieren llevar  un recuerdo”, explica. Pero veinticinco años antes de que circulase el escudo hubo otro guiño especial dirigido a A Coruña.

En 1937, el nombre de la ciudad se coló en sellos de la época denominados “emisiones locales patrióticas”. Para conmemorar el primer año del nuevo gobierno nacional se sobrecargaron nueve valores de la serie  Cifras Cid e Isabel con la leyenda “La Coruña a Franco 18 de julio 1936”como el ejemplar de Isabel la Católica y la sobrecarga del nombre de la ciudad impreso por los talleres coruñeses Roel Homenaje al folklore. El traje personajes en históricos en A Coruña que logró colocar su  efigie en una estampilla para recorrer mundo en misivas o paquetes. 

Correos emitió el sello en abril de 1971 , unos meses antes de que se cumplieran tres años de la muerte del filólogo, historiador y ensayista Menéndez Pidal,  que también fue presidente de la RAE. Para pegar su busto en una carta había que abonar 15 pesetas.

La Legión. Es una de las múltiples conexiones entre el mundo de la filatelia y la ciudad de A Coruña. Porque un hombre nacido aquí, el general José Millán Astray (1879-1954), fue el que fundó el Tercio de Extranjeros. Cuando la Legión cumplió medio siglo de vida, en junio de 1971, salió una serie de cuatro sellos representando los tercios del cuerpo legionario: el Duque de Alba, el Gran Capitán, el Alejandro Farnesio y el Juan de Austria. Pegar los timbres costaba 1, 2, 5 y 8 pesetas, respectivamente.

La creadora de Marineda. Ella hizo famosa a su ciudad con el nombre artístico-literario de Marineda. A Coruña la inmortalizó en un sello que comenzó a circular a finales de enero de 1972. La estampilla de Emilia Pardo Bazán, que valía 15 pesetas, forma parte de la segunda remesa de personajes célebres que sacó Correos. La escritora, máximo exponente de la novela naturalista y del feminismo de su época, hoy también tiene casa museo en la ciudad que la vio nacer.

Día Mundial del Sello. Para conmemorar el de 1976, se emitió uno de tres pesetas que reproducía el de seis reales que se utilizaba en 1851 con la imagen de la reina Isabel II, de los primeros que hubo en España. La estampilla incluye un fechador en el que se puede leer Coruña y Galicia. Se imprimieron unos diez millones de unidades.

Con Naranjito. En 1982 llegó el primer, y hasta el momento único, Mundial de Fútbol celebrado en España. Correos puso en circulación el 13 de junio de ese año una serie de cuatro sellos en forma de dos hojas bloque en cuyos márgenes aparecían los escudos de las ciudades que eran sede del torneo. A Coruña fue una de ellas y aquí se jugaron tres partidos entre las selecciones de Polonia, Perú y Camerún.

Símbolo militar. La filatelia tiene otra referencia castrense de la ciudad. El Día de las Fuerzas Armadas de 1985 tocaba desfile en Galicia. En concreto en A Coruña, sede de la Capitanía de la Octava Región Militar. Para festejar la fecha, salió un sello de 18 pesetas que empezó a distribuirse el 24 de mayo. La estampilla reproducía  la fachada del edificio militar coruñés, con el escudo real y el reloj, que se encuentra en la plaza de Azcárraga, en la Ciudad Vieja, y que data del siglo XVII.

El pasado del puerto. La bahía herculina también tiene hueco propio en la historia postal. Surgió a raíz de la Exposición Filatélica de Ámerica y del siglo XVIII desde A Coruña a La Habana y otra de los Correos de las Indias, cuya base de escala era el puerto herculino.

La memoria de un artista. Es el más caro y uno de los últimos en entrar en el mercado postal. 1,85 euros vale estampar el correo con la obra El viejo y el pájaro, del polifacético artista coruñés Luis Seoane. El cuadro circula como estampilla adhesiva desde el 17 de octubre del año pasado.

 

Diario centenario. Un mes después que Seoane, en noviembre del 2003, apareció un sello dedicado a conmemorar el 120 aniversario de La Voz de Galicia, fundado en 1882 por Juan Fernández Latorre. Se emitieron 1.200.000 unidades con un valor facial de 0,26 euros cada una.

“Trazo de tiza”. Es la última serie con orígenes coruñeses emitida por Correos, que reúne cuatro viñetas del ilustrador Miguelanxo Prado.

Sin la Torre. Su silueta aparece en algunos sellos y en varios matasellos, pero no hay ni una sola estampilla con la torre de Hércules de protagonista. El símbolo más emblemático de la ciudad aún no tiene timbre propio. “Está bastante olvidada”, reconoce Antonio Lojo Pérez, presidente de la Sociedad Filatélica de La Coruña. Para recordarla, dedicaron la exposición del año pasado a apoyar la candidatura del faro romano milenario a Patrimonio de la Humanidad. El sello ya se lo han pedido a la Comisión Nacional de Emisiones Filatélicas, “pero la propuesta todavía no ha cuajado”.  

   

 

RONCESVALLES

El 15 de agosto del año 778, la retaguardia del ejército de Carlomagno fue atacada y derrotada por los vascos en el despilfarro de Roncesvalles, paso entre España y Francia, al este de los Pirineos.

Desfiladero pirenaico situado entre Navarra y Francia, donde según la tradición, sufrieron una grave derrota las tropas de Carlomagno, al regresar de una expedición por tierras españolas.

                                             ABDERRAMÁN I

Navarros y vascos, unidos, infligieron al ejército galo que mandaba el famoso Rolando un elevado número de bajas al hostilizar su retirada por el angosto desfiladero.

Las tropas de Carlomagno, habían venido llamadas por algunos Walíes, árabes rebeldes a Abderramán I  y habían devastado la ciudad de Zaragoza. La legendaria batalla y la figura del vencido Rolando han sido cantadas por el romancero.

 

 (Fuente Argos.)